Tijuana-BC 29 de julio de 2009 (CdTj).- A pesar de las 22 bibliotecas públicas que existen en la ciudad y miles de libros para el uso gratuito de la comunidad, éstas no son aprovechadas por la mayoría de la población adulta que acude a esos espacios para la lectura, sino como “oficinas personales o áreas de descanso”.
En entrevista con Pedro Machado Barraza, tesorero de la Asociación Pro-Bibliotecas Públicas de Tijuana, dijo que la mayor parte del año se ven más estudiantes de educación básica o bachillerato, que personas en edad productiva en el ámbito laboral.
No obstante advirtió que los adolescentes y jóvenes, durante el ciclo escolar recurren de manera exclusiva a consultas rápidas a través de libros de texto, diccionarios y enciclopedias; “pocas veces hacen uso de otro tipo de material bibliográfico”, agregó.
Los adultos que asisten de manera particular a la biblioteca Benito Juárez, ubicada a un lado de Palacio Municipal o a la que se localiza en el Parque Teniente Guerrero en la zona Centro, con regularidad utilizan dichos centros para realizar trabajos personales, ajenos a la lectura, como el cálculo de declaraciones de impuestos y entrevistas laborales; “pero sí hay lectores de obras literarias”, afirmó.
Refirió que a pesar de las campañas para promover el interés por leer, la respuesta en ese sector de la población ha sido mínima, lo que se ha demostrado al momento que un autor acude a las instalaciones a presentar un libro y en ocasiones apenas hasta cuatro personas son las que aprovechan la disponibilidad del escritor.
Subrayó que cada año se incrementa el acervo bibliográfico y en 2008 se les dotó de una colección de obras de Jaime Sabines, “sin embargo ha sido ignorada”, expresó Machado Barraza.
Las bibliotecas de Tijuana reciben a muchos lectores “conocidos desde hace años” y de manera eventual se integran al “club” otras personas, ya sea para el uso del
acervo, audiolibros, videos o el equipo de cómputo, pero “hace falta más difusión del servicio”, indicó.

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