En el primer programa del año 2026 de Palabras en órbita, la psicóloga Esmeralda Ruby Soto reflexionó sobre el bajón emocional que muchas personas experimentan en enero tras la euforia de las fiestas decembrinas. La especialista explicó que la sobreestimulación de diciembre —regalos, reuniones familiares, viajes, música, comida abundante y desveladas— provoca un contraste fuerte al iniciar el año. “De pronto todo se apaga y viene un bajón emocional, porque ya no sabes qué hacer, ya no está la emoción de la fiesta o la visita de los familiares”, señaló.
Ruby Soto advirtió que en este momento de vulnerabilidad emocional, muchas personas son presa fácil de mensajes publicitarios que prometen transformaciones rápidas:
Inscribirse al gimnasio y mejorar tu vida en 30 días.
Dietas milagrosas para bajar todo lo comido en Navidad en pocas semanas.
Cursos exprés que aseguran lograr en un año lo que normalmente tomaría una década.
“El cerebro está buscando placer inmediato y cae en esas propagandas de inicios de año”, explicó. La psicóloga señaló que la nostalgia de enero suele venir acompañada de culpa por los propósitos incumplidos de años anteriores. Para enfrentarla, recomendó hacer un checklist consciente:
- Identificar qué sí se está haciendo.
- Reconocer qué falta por hacer.
- Ajustar metas para que sean alcanzables en uno, dos o tres años.
Ruby Soto invitó a aprovechar el momento con un cierre significativo: despedirse de la Navidad y del año viejo para abrir espacio a nuevas metas. “No llevamos prisa, no es una carrera, es cuando tú te sientas. Aprovecha la nostalgia para hacer un cierre simbólico y abrir lo que viene”, afirmó. La especialista también advirtió sobre la presión social y las redes, que obligan a aparentar motivación y éxito. “Muchos empiezan el año publicando fotos en el gimnasio o mensajes triunfadores, aunque en realidad llegan cansados y socialmente desgastados”, concluyó.










