La destrucción o baja de inventarios por obsolescencia, caducidad o falta de demanda requiere un procedimiento específico ante la autoridad fiscal para evitar contingencias contables o fiscales, advirtió Mauricio Pérez Duarte, director de la oficina Tijuana de BDO Castillo Miranda.
Durante el desayuno catorcenal del Colegio de Contadores Públicos de Baja California (CCPBC), presidido por el C.P.C. Juan Carlos Loaiza Hernández, el especialista expuso el tema “Efectos fiscales de la destrucción de inventarios”, dirigido a empresas manufactureras, maquiladoras, comerciantes y distribuidores que manejan grandes volúmenes de mercancía.
Pérez Duarte explicó que, aunque existen razones válidas para dar de baja inventarios —como obsolescencia o caducidad—, es indispensable cumplir con la mecánica establecida por la autoridad. “Es importante conocer la mecánica que exige la autoridad fiscal para que esa destrucción tenga efectos fiscales válidos”, señaló.
Uno de los pasos fundamentales es notificar previamente al Servicio de Administración Tributaria (SAT), detallando el tipo de bienes, su valor contable y la naturaleza de la baja. Además, debe seguirse un protocolo que permita a la autoridad verificar que la destrucción se realice correctamente.
El especialista mencionó que, cuando los bienes aún son aptos para consumo humano, existe la opción de donarlos a instituciones autorizadas, aunque este proceso puede implicar retos logísticos y administrativos.
“Cuando se detecta mercancía que ya no se moverá o que ha caducado, el contribuyente debe actuar de forma proactiva, notificar a la autoridad y esperar el acuse correspondiente para poder proceder conforme a la normatividad”, apuntó.
Pérez Duarte advirtió que uno de los errores más comunes es no atender los tiempos y requisitos establecidos, lo que puede complicar la deducción fiscal de los inventarios destruidos. Por ello, recomendó buscar asesoría especializada o una segunda opinión profesional para asegurar el cumplimiento de la legislación y evitar problemas con la autoridad.





