El Festival de las Conchas y el Vino Nuevo 2026 se perfila como uno de los encuentros enogastronómicos más relevantes para el turismo de Baja California, al reunir en un mismo espacio la tradición vitivinícola de los valles y la riqueza marina de las costas del Pacífico. Durante la conferencia de prensa realizada en el Cotuco Tijuana, Francisco Rubio Cárdenas, presidente de Provino Baja California, destacó que esta edición representa una oportunidad para atraer visitantes que buscan experiencias auténticas basadas en el origen y la identidad regional.
Programado para el domingo 19 de abril de 2026, el festival tendrá lugar en la Gran Terraza del Hotel Coral & Marina, en Ensenada, con un costo de acceso general de 1,600 pesos, que incluye degustaciones de vinos jóvenes y propuestas culinarias elaboradas con productos del mar. Rubio Cárdenas subrayó que el evento se ha convertido en un punto de encuentro para viajeros nacionales e internacionales interesados en el turismo del vino y la gastronomía costera.
La edición 2026 reunirá a 80 vinícolas con más de 160 etiquetas, además de más de 50 restaurantes que presentarán platillos basados en ostión, mejillón y almeja. A ello se suma la participación de productores acuícolas y pesqueros, quienes ofrecerán degustaciones de productos frescos provenientes del Pacífico y el Mar de Cortés. La tradicional Isla Marina también regresará con más de 20 paellas y arroces preparados por chefs invitados.
Para el sector turístico, el festival representa un impulso significativo, ya que genera movimiento hotelero, consumo local y una derrama económica estimada en millones de pesos. La combinación de vino nuevo, cocina marina y actividades educativas fortalece la imagen de Ensenada como destino de clase mundial, donde la gastronomía y la vitivinicultura se integran como parte esencial de su atractivo turístico.
Rubio Cárdenas enfatizó que cada edición del festival reafirma el compromiso de Provino con la promoción del territorio y la colaboración entre sectores productivos. Al integrar a vinicultores, chefs, productores, académicos y visitantes, el evento no solo celebra los sabores de Baja California, sino que consolida un modelo de turismo que valora el origen, la sostenibilidad y la experiencia sensorial como elementos clave del desarrollo regional.












