La neurodiversidad se ha convertido en un tema central dentro del deporte infantil, especialmente en espacios donde convergen niñas y niños con distintas formas de pensar, aprender y relacionarse. En un contexto donde cada vez más entrenadores buscan herramientas para acompañar a infancias diversas, la psicóloga Rubí Soto, integrante del Centro Neuropsic México y del Colegio de Comunicólogos de Baja California, ofreció una charla en el YMCA de Tijuana para profundizar en cómo estas diferencias pueden convertirse en fortalezas dentro de la cancha.
Durante la sesión, Soto explicó que la neurodiversidad no debe entenderse como una limitación, sino como un espectro de habilidades que, bien acompañadas, pueden potenciar el desempeño deportivo. Señaló que reconocer estas variaciones permite a los entrenadores identificar dificultades en áreas como atención, comunicación, interacción social, motricidad y rendimiento, y actuar de manera temprana y respetuosa.
La especialista también brindó herramientas prácticas para comunicar observaciones a madres y padres sin estigmatizar a los menores, así como estrategias para integrar a los niños en los equipos mediante ajustes en reglas, roles y rutinas. Estas adaptaciones, dijo, no solo favorecen la inclusión, sino que fortalecen la cohesión del grupo y la experiencia deportiva para todos.
Soto subrayó que el papel del entrenador es clave para crear entornos seguros y motivadores, donde cada niño pueda explorar sus capacidades sin presiones ni comparaciones. En ese sentido, destacó la importancia de comprender que el desarrollo no es lineal y que cada deportista avanza a su propio ritmo.
“Cada niño es diferente. Si lo colocamos en el lugar correcto, puede ser un éxito”, expresó la psicóloga, al enfatizar que el deporte puede convertirse en un espacio de descubrimiento, confianza y crecimiento cuando se reconoce y respeta la diversidad neurológica.












