El Taekwondo, arte marcial originario de Corea, ha trascendido fronteras para convertirse en una disciplina integral que no solo fortalece el cuerpo, sino también la mente y el espíritu de quienes lo practican. En México, el Instituto Galloso Taekwondo Dynast, dirigido por Alejandro Galloso Cerret, se ha consolidado como un referente en la enseñanza de esta práctica, con presencia en ciudades como Tijuana, Ensenada, Monterrey, Veracruz y Chiapas.
Galloso Cerret explica que el Taekwondo va más allá de la defensa personal: “Se enfoca realmente en la formación, no nada más física, sino también espiritual de los atletas, de los que participan”. Esta visión convierte cada clase en un espacio de crecimiento personal, donde niños, jóvenes y adultos desarrollan valores como la disciplina, el respeto y la sensibilidad hacia los demás.
Con nueve escuelas en Tijuana, una en Playa de Tijuana, tres en Ensenada y otras sedes en distintas regiones del país, el Instituto Galloso Taekwondo Dynast busca impactar positivamente en las familias mexicanas. “Una de las grandes partes que aporta el Taekwondo a las familias es fortalecer la parte espiritual y los valores”, afirma su director.
La expansión del instituto refleja la creciente demanda de actividades que promuevan no solo la condición física, sino también la formación integral de las personas. En cada sede, los alumnos encuentran un espacio para aprender técnicas de combate, pero sobre todo para cultivar la disciplina y el equilibrio emocional que caracterizan a esta milenaria práctica coreana.







