El Transportation Statistics Annual Report 2024 (TSAR 2024), elaborado por el Bureau of Transportation Statistics del Departamento de Transporte de Estados Unidos, confirma que las muertes vinculadas a operaciones ferroviarias estuvieron justo por debajo de las 1,000 en 2023, la cifra más alta registrada desde 1998. El repunte abarca decesos ocurridos en accidentes de tren, incidentes en cruces ferroviarios y casos de personas que ingresaron indebidamente al derecho de vía.
El informe detalla que este aumento está estrechamente relacionado con un crecimiento del 28 por ciento en las muertes de personas que se encontraban en el derecho de vía respecto a 2022. Estas personas —identificadas como trespassers (intrusos) en los reportes ferroviarios— caminaban, permanecían o cruzaban las vías en zonas no autorizadas y fueron impactadas por trenes en movimiento. El TSAR subraya que, al igual que en el transporte público, la mayoría de los decesos asociados a las operaciones ferroviarias ocurren fuera del tren.
La Federal Railroad Administration (FRA) señala que muy pocos pasajeros o miembros de la tripulación fallecen en accidentes ferroviarios en un año típico. De hecho, alrededor del 26 por ciento de las muertes registradas en 2023 estuvieron vinculadas a operaciones de trenes de pasajeros, aunque estas defunciones corresponden principalmente a personas externas al tren.
Los datos históricos incluidos en el TSAR muestran una tendencia ascendente en las muertes ferroviarias desde 2016. Ese año se registraron 631 decesos; la cifra aumentó a 677 en 2017, 661 en 2018, 723 en 2019, 632 en 2020, 724 en 2021 y 760 en 2022, hasta alcanzar 876 muertes en 2023. Dentro de este total, los casos de personas que ingresaron indebidamente al derecho de vía representan el componente más significativo. Entre 2016 y 2023, estas defunciones pasaron de 468 a 718, con incrementos constantes salvo una baja temporal en 2020. El dato de 2023 es el más alto de toda la serie.
El informe también documenta los incidentes en cruces ferroviarios públicos con vehículos motorizados, un rubro que se ha mantenido relativamente estable. En 2016 se registraron 130 muertes en estos cruces; en 2017 fueron 140, en 2018 sumaron 132, en 2019 fueron 129, en 2020 bajaron a 94, en 2021 subieron a 128, en 2022 alcanzaron 146 y en 2023 se ubicaron en 122. Aunque representan una proporción menor del total, forman parte de los eventos que la FRA clasifica como muertes relacionadas con operaciones ferroviarias.
Además, el TSAR 2024 presenta la evolución de las lesiones ferroviarias entre 2016 y 2022. En ese periodo, las lesiones disminuyeron de 8,027 a 5,936, con un descenso notable en 2020, cuando se registraron 5,057 casos. Aunque hubo incrementos en 2021 y 2022, las cifras se mantienen por debajo de los niveles previos a 2020. El informe no atribuye estas variaciones a causas específicas, pero muestra una reducción sostenida en el número de personas lesionadas en comparación con los años anteriores a la pandemia.
En conjunto, los datos del TSAR 2024 ofrecen un panorama detallado del comportamiento de los incidentes ferroviarios en Estados Unidos. El aumento de muertes —particularmente entre personas que ingresan indebidamente al derecho de vía— contrasta con la disminución de lesiones y confirma una tendencia que se ha consolidado durante los últimos años, según los registros oficiales de la FRA.











