Durante una entrevista en el programa Circunferencias en Espiral, transmitido por Fusión 102.5 FM del IMER, la directora estatal de certámenes de Filantropía Altruistic Representative, Karina Vizuet, destacó la importancia de la capacitación, la autoestima y la superación personal como herramientas para transformar la vida de niñas, jóvenes, mujeres adultas y también hombres que buscan fortalecer sus habilidades de expresión, seguridad y presencia escénica.
Además de su labor directiva, Vizuet es instructora, con amplia experiencia en la preparación de participantes en áreas como expresión oral, pasarela, automaquillaje y desarrollo personal. Desde esta doble función, acompaña procesos de crecimiento emocional y formativo que, asegura, pueden cambiar vidas.
Vizuet explicó que muchas personas llegan a sus procesos con dudas e inseguridades que pueden superarse mediante el aprendizaje y la práctica constante. “La mayoría de las personas tenemos nuestros momentos, que nos sentimos feos, que decimos ‘no podemos’, pero ahorita hay demasiada información… tú mismo puedes autoayudarte”, señaló. Para ella, adquirir nuevas habilidades —como maquillaje, oratoria o expresión corporal— puede convertirse en un impulso emocional significativo.
Recordó que su propio camino comenzó desde cero. “Yo no me sabía maquillar… empecé poquito a poquito a ver tutoriales y después me metí a una clase de automaquillaje”, relató. Subrayó que el proceso requiere constancia: “No te voy a decir que a la primera o a la segunda te va a salir… pero vas aprendiendo muchísimas cosas”. Aseguró que el maquillaje es solo un complemento: “Mientras te sientas bonita por dentro, lo de afuera pasa a segundo plano”.
También, dada su trayectoria como directora del concurso la Reina del Tequila, que es parte de la Expo Tequila Tijuana, habló sobre la creatividad y accesibilidad en el vestuario, un tema que suele preocupar a quienes participan en actividades públicas. “Si no tienen, yo trato de conseguirles patrocinadores… si tengo algo en mi ropero que les pueda servir, se los presto”, comentó. Incluso ha confeccionado accesorios con recursos mínimos: “Empiezas a innovar con lo que tienes en casa… sí se puede”.
Uno de los pilares de su enseñanza es la oratoria, un reto que, reconoce, genera temor en la mayoría de las personas. “Es muy difícil el nervio que te da el saber que la gente está esperando que te equivoques”, dijo. Por ello, trabaja desde las muletillas hasta la seguridad emocional. “No trates de aprenderte algo… trata de explicarlo como tú crees que es”, aconsejó. Para manejar el nerviosismo, recomienda técnicas sencillas: “Mira un punto fijo, respira, cuenta hasta tres”.
Vizuet compartió que ella misma enfrentó ese miedo. “Yo era una persona que no te podía hablar en público… hasta te lloraba porque decía ‘yo no puedo’”, recordó. Sin embargo, insistió en que la práctica constante transforma: “Si yo pude, ustedes pueden… ponte a hablar en el espejo, deja que te hagan preguntas, contéstalas… poco a poco fluye”.
Su trabajo abarca a personas desde los cinco hasta los 55 años, y asegura que la edad nunca debe ser un límite. “Todos podemos hacer lo que todos hacen… el consejo es que te lo creas”, afirmó. Considera que la confianza es el primer paso para cualquier propósito: “Si no lo sabes hacer, lo vas a aprender, porque se puede hacer”.
También invitó a los hombres a participar en procesos de formación similares, pese a los estigmas. “Les ayuda bastante… aprenden a caminar, a hablar, para entrevistas de trabajo”, explicó. Señaló que el principal obstáculo es el “qué dirán”, pero que las habilidades adquiridas son útiles en la vida diaria: “Anímense… hombres, mujeres, niños… todo se puede”.
Para Vizuet, el verdadero valor de su labor está en acompañar transformaciones personales. “He visto cambios impresionantes… ver a alguien que antes no podía hablar y ahora se expresa con seguridad es lo que más me satisface”, expresó.











