Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, explicó los alcances del Paquete Arancelario aprobado por el Congreso de la Unión, destacando que su propósito es defender a las industrias mexicanas y proteger 350 mil empleos frente a prácticas de competencia desleal.
Ebrard señaló que sectores como el textil, vestido, calzado, acero y automotriz enfrentan un crecimiento acelerado de importaciones con precios por debajo de los de referencia internacional. “No hay piso parejo, porque con piso parejo no sería justificado aplicar un arancel, pero cuando el piso está disparejo tienes que corregir, remediar esa desventaja o esa injusticia”, afirmó.
El secretario advirtió que, de continuar esta tendencia, se perderían alrededor de 350 mil empleos hacia finales de 2026, cifra que representa un tercio de la manufactura nacional en el caso de la industria automotriz. “Si no tomamos medidas ahora, dentro de un año la pregunta sería: ¿cómo vamos a crear esos 350 mil empleos? Ya los habríamos perdido. Vamos a actuar a tiempo”, subrayó.
El Paquete Arancelario incluye 1,466 fracciones arancelarias distribuidas en 17 sectores industriales, entre ellos autopartes, autos ligeros, textiles, calzado, siderúrgica, electrodomésticos, juguetes, muebles, aluminio, vidrio, papel y cartón, motocicletas, cosméticos y marroquinería. “Nosotros no tenemos un diseño geopolítico, no le cobramos a un producto porque se hizo en un país. Lo que hacemos es poner un arancel para proteger una industria en México”, explicó Ebrard.
El funcionario destacó que la medida fue resultado de un amplio proceso de diálogo con cámaras empresariales y asociaciones industriales, como Concamin, Canacero, la Cámara Nacional de la Industria Textil y el Instituto Mexicano de Aluminio, además de consultas con países como China, Corea del Sur, Indonesia e India. “Se garantizó no depender de un solo país y que no se generen presiones inflacionarias”, puntualizó.
En cuanto a los ajustes realizados, explicó que se modificaron aranceles en sectores como autopartes, siderúrgica, textil-vestido y aluminio, atendiendo las preocupaciones de empresas que señalaron dificultades para sustituir insumos de manera inmediata. “Los cambios mayores fueron en autopartes porque se nos dijo: ‘No lo puedo reemplazar tan rápido’”, comentó.
Ebrard insistió en que el Paquete busca fortalecer la producción nacional y equilibrar las cadenas productivas. “Queremos elevar el 15 por ciento de contenido nacional en las cadenas productivas, sustituir importaciones en algunos casos, reforzar ‘Hecho en México’, elevar la inversión nacional hasta el 28 por ciento del PIB y lograr que nuestro consumo tenga cada vez más proveeduría de empresas grandes, pequeñas y medianas”, dijo.
El secretario también presentó avances en los Polos de Desarrollo que se construyen en coordinación con gobiernos estatales. Entre los proyectos más relevantes mencionó una fábrica de APIs en Hidalgo, con inversión de 2 mil millones de dólares, que permitirá avanzar hacia la autosuficiencia en la producción de medicamentos. También destacó una planta agroalimentaria en Puebla, una planta irradiadora en Michoacán para el procesamiento de frutas y carne, y una planta de industrialización de frutas tropicales en Campeche.
En el sector logístico, se desarrollan proyectos en Celaya, Tlaxcala, Hidalgo y Michoacán, vinculados a la distribución y servicios de transporte, incluyendo la participación de Canadian Pacific Kansas City en la integración de vías férreas. “Se quiere fortalecer las capacidades locales en esos 15 lugares del país”, explicó.
Finalmente, Ebrard aseguró que el impacto inflacionario del Paquete será mínimo, estimado en 0.2%, frente al beneficio de proteger a las industrias mexicanas y garantizar condiciones de competencia justa. “Sí busca proteger a nuestra industria en relación a cualquier abuso que haya de una empresa o de otros lugares”, concluyó.











