El escritor Pedro Iván Pérez Méndez presentó su libro Cerca del agua en el programa de radio Circunferencias en Espiral, transmitido por Fusión 102.5 FM del IMER, en una conversación centrada en el valor literario de su obra y en el tránsito que lo llevó de la ciencia y la tecnología a la ficción narrativa. La publicación forma parte del catálogo de la Editorial Lapicero Rojo, bajo la dirección de Miguel Alberto Ochoa, quien acompañó al autor durante la entrevista. “Esta es mi primera excursión dentro del área de ficción, donde se comunican emociones… tuve que aprender a escribir texto con un contenido emocional alto”, explicó Pérez Méndez.
Durante la charla se destacó su trayectoria multidisciplinaria: doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación por la Universidad Estatal de Nuevo México, exinvestigador en Laboratorios Bell —donde trabajó en diseño de procesadores y registró tres patentes—, articulista del diario Frontera con más de 300 textos publicados y participante en el Seminario Permanente de Historia de la Educación Superior de la UABC. A pesar de esa sólida base técnica, el autor subrayó que escribir ficción implicó un aprendizaje completamente distinto.
Cerca del agua reúne cinco cuentos —Encuentro en un tren, Las truchas, El pez vela, La casa del lago y Calypso— junto con la novela Torremata, un relato que combina misterio, romance y un desenlace inesperado. “Es un thriller cuyo desenlace nadie ha adivinado; todos me dicen que no se esperaban el final”, comentó.
El agua funciona como eje temático de la obra. Pérez Méndez explicó que este elemento apareció de manera natural en sus historias: “En las historias de este libro, el agua es una constante… a veces paisaje, otras amenaza, y en ocasiones espejo”. Algunos relatos nacen de experiencias personales —como El pez vela, inspirado en un episodio vivido en Mazatlán, o Calypso, basado en sus travesías como capitán de velero— mientras que otros son completamente imaginados.
El programa compartió un fragmento del cuento El pez vela, donde se describe la llegada de una familia a Mazatlán para reencontrarse con amigos y disfrutar unos días frente al mar. La lectura permitió al público asomarse al estilo narrativo del autor, marcado por la construcción de atmósferas y la cercanía emocional. Pérez Méndez explicó que ese relato surgió de una vivencia personal que, por lo extraordinaria, “merecía convertirse en literatura”.
A partir de esa lectura, se abordó el desafío de pasar del mundo científico al literario. El autor reconoció que el cambio fue profundo: “Hay cursos para escribir, pero las técnicas no garantizan que el libro funcione. Lo importante es la historia. Puedes escribir algo y que salga bien a la primera, pero lo más probable es que no. Hay que pulir, pulir y pulir”.
También destacó la importancia de compartir borradores con lectores de confianza: “Si yo no hubiera tenido amigos y familiares que dedicaron su tiempo a leer las primeras versiones, este libro no existiría como es ahora”.
Y añadió un principio que considera esencial para cualquier aspirante a escritor: “Para poder escribir hay que leer primero, y leer mucho”.
Hacia el cierre de la entrevista, Pérez Méndez adelantó que ya trabaja en un nuevo libro, centrado en cuentos de mediana extensión. Uno de ellos aborda la inteligencia artificial desde una perspectiva emocional. La historia imagina un grupo virtual de discusión literaria donde participan dos inteligencias artificiales —Felipe y Marta— sin que los demás lo sepan. La trama explora la convivencia, la identidad y la pérdida cuando una de ellas “muere digitalmente” tras una actualización.
Miguel Alberto Ochoa destacó el valor literario de este enfoque: “Pedro Iván no discute si la inteligencia artificial es buena o mala; acepta su existencia y explora sus consecuencias emocionales. Eso es lo que hace un escritor de literatura mayor”.
El editor añadió que tanto el nuevo proyecto como Cerca del agua comparten una preocupación por la naturaleza humana —o no humana— y por las decisiones que marcan la vida de los personajes.
NOTA: la entrevista fue realizada por Isaías Plascencia Rosales y Mónica Peraza Ramires, titulares del programa de radio Circunferencias en Espiral.





