El Gobierno de México presentó este miércoles la propuesta de Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, acompañada por integrantes de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. Entre ellos estuvieron Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación; Pablo Gómez, presidente ejecutivo de la Comisión; Pepe Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones; Arturo Zaldívar, coordinador general de Política y Gobierno; Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia; y Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores. La comisión ha trabajado en el proyecto desde octubre de 2024.
Durante la conferencia matutina, Pablo Gómez presentó los resultados del proceso de consulta pública que dio origen a la iniciativa. Informó que se realizaron 63 audiencias públicas en México y Estados Unidos, con la participación de especialistas, académicos, magistrados, consejeros electorales y ciudadanía en general. En total, se recibieron 1,357 propuestas de reforma electoral, de las cuales 181 provinieron de personas directamente vinculadas al sistema electoral mexicano. Gómez señaló que la iniciativa busca actualizar un sistema electoral diseñado para un contexto histórico distinto y reducir un gasto público que, en 2024, ascendió a 61 mil millones de pesos.
Posteriormente, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, explicó que la iniciativa se sustenta en 10 puntos y cuatro ejes fundamentales orientados a fortalecer la vida democrática del país. El primer eje plantea que todas las diputaciones federales, incluidas las de representación proporcional, sean electas mediante voto directo. El segundo eje propone reducir en 25% el costo total de las elecciones, lo que incluye recortes al INE, a los partidos políticos, a los OPLES y a los tribunales electorales. El tercer eje fortalece la fiscalización del financiamiento político, prohibiendo aportaciones en efectivo y permitiendo al INE monitorear operaciones financieras en tiempo real. El cuarto eje busca consolidar un sistema nacional de democracia participativa, incorporando figuras como referéndum, plebiscito, consulta popular y revocación de mandato en legislaciones estatales y municipales.
Rodríguez detalló además que la Cámara de Diputados mantendría 500 integrantes —300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional bajo la fórmula vigente—, mientras que el Senado quedaría integrado por 96 senadurías: 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría. También se contempla la reducción de tiempos oficiales en radio y televisión, la regulación del uso de inteligencia artificial en campañas, la eliminación del PREP mediante cómputos distritales inmediatos y la prohibición del nepotismo y la reelección consecutiva a partir de 2030.
En su intervención, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó los fundamentos políticos de la reforma, destacando que uno de los cambios centrales es la eliminación de las listas plurinominales tal como existen actualmente. Señaló que esta medida responde a una demanda reiterada de la ciudadanía: “la gente dijo que no quiere que las cúpulas de los partidos decidan quién entra al Congreso sin pasar por el voto popular”. Aclaró que no se elimina la representación proporcional, sino que se transforma para que todas las personas candidatas deban buscar el voto en territorio, incluidas aquellas que accedan por representación proporcional.
Sheinbaum explicó que la fórmula para asignar diputaciones proporcionales se mantiene sin cambios, tal como se ha aplicado desde 2015. En el caso del Senado, se elimina la lista de representación proporcional, manteniendo únicamente dos senadurías por mayoría relativa y una por primera minoría. “Quiere ser senador, busca el voto popular”, afirmó. La presidenta recordó que ella misma rechazó ser diputada y senadora plurinominal en 2009 y 2012, insistiendo en que la reforma responde a una convicción personal y a una demanda ciudadana.
La mandataria también subrayó la necesidad de reducir el gasto electoral, calificándolo como una demanda social constante. Señaló que el INE mantiene áreas y estructuras que pueden ser optimizadas, y que los OPLES han reproducido prácticas de duplicidad y cuotas. Propuso además equiparar los salarios de los congresos locales, señalando que existen diferencias de hasta cinco veces entre entidades, lo que consideró injustificado.
Otro eje central de la reforma es el fortalecimiento de la democracia participativa. Sheinbaum explicó que se busca que la ciudadanía pueda decidir sobre asuntos locales mediante mecanismos como el voto electrónico, desde obras públicas hasta cambios viales. También destacó la necesidad de regular el uso de inteligencia artificial y prohibir campañas basadas en bots, para evitar manipulación en redes sociales. El INE tendría la facultad de retirar campañas digitales basadas en actividad artificial.
Finalmente, la presidenta reiteró que la iniciativa será enviada al Congreso el próximo lunes y que representa un compromiso con la ciudadanía. “Esta reforma responde a lo que la gente nos dijo”, afirmó. Concluyó que la propuesta es “sencilla, clara y de fondo”, orientada a fortalecer la democracia, reducir costos, ampliar la participación y garantizar que todas las candidaturas deban buscar el voto popular.






