Vianka Santana, responsable del área de dirección de tesis en la Escuela de Danza Gloria Campobello, destacó el carácter formativo de la institución, que combina excelencia académica con una sólida preparación socioemocional.
En la etapa terminal de sus estudios, los alumnos desarrollan proyectos de tesis que funcionan como carta de presentación profesional. “La tesis es como una carta de presentación profesional, están haciendo proyectos muy hermosos con mucho contenido social”, señaló Santana.
La escuela, bajo la guía de Lilian Tapia, directora de la institución, incorpora la educación socioemocional como eje transversal. “La maestra Lilian tiene un gran trabajo también a nivel profesional con el tema de la educación socioemocional, entonces están formando alumnos muy conscientes de su entorno”, explicó.
Santana subrayó que la formación busca preparar artistas capaces de incidir en la comunidad: “Se trata de cómo ellos, como artistas y creadores, pueden incidir en la comunidad que les rodea, en los alumnos que a mediano o corto plazo van a tener como maestros o maestras de danza”.
Los proyectos finales reflejan una clara vocación social. “Están acercándose en términos de la danza como elemento de resiliencia contra la violencia, contra las adicciones y sobre todo en el sentido de la importancia de cuidar el cuerpo, que es su instrumento de vida y de profesión”, puntualizó.
De esta manera, la Escuela Gloria Campobello reafirma su compromiso con una formación integral que trasciende lo técnico y artístico, preparando a sus estudiantes para convertirse en agentes de cambio cultural y social.
El Cascanueces
Como parte de la formación académica de la Escuela de Danza Gloria Campobello, se ha convertido en una tradición que al final de cada año los estudiantes participen en la presentación de El Cascanueces, un clásico que fortalece su experiencia artística y reafirma el vínculo de la institución con la comunidad.










