Este miércoles 8 de abril, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dedicó una parte sustancial de la conferencia matutina a explicar, con un lenguaje accesible y pedagógico, cómo funciona el sistema energético nacional y cuáles son los pasos que el país deberá seguir para garantizar su soberanía en los próximos años. Su exposición, ampliamente comentada en redes sociales, fue descrita como una auténtica cátedra por la claridad con la que abordó conceptos técnicos y decisiones estratégicas.
Sheinbaum Pardo inició recordando que “todos los países del mundo requieren energía para su desarrollo”, y que la electricidad depende de fuentes primarias que pueden ser renovables o fósiles. A partir de ahí, ofreció una explicación detallada sobre cómo se genera la electricidad, desde la caída del agua en una presa hasta la conversión de la radiación solar mediante paneles fotovoltaicos.
Una explicación paso a paso sobre las fuentes de energía
La presidenta dedicó varios minutos a describir el funcionamiento de las energías renovables. Explicó que la hidráulica se produce cuando “la caída del agua mueve una turbina y esa turbina genera electricidad”, mientras que la solar depende de paneles que “cada vez son más eficientes”. Sobre la energía eólica, detalló que “hélices que se mueven con el viento” permiten accionar turbinas que generan electricidad.
También abordó la geotermia, destacando que la diferencia de temperaturas entre el centro de la Tierra y la superficie “no se va a acabar”, lo que convierte a esta fuente en una opción renovable y estable.
En contraste, explicó que las energías fósiles —petróleo, gas natural y carbón— provienen de materia orgánica acumulada durante millones de años. Subrayó que el carbón es “el combustible más sucio”, mientras que el gas natural es el más limpio dentro de esta categoría. Esta comparación permitió contextualizar los retos ambientales asociados a cada fuente.
Tres acciones para fortalecer la soberanía energética
La estrategia presentada por Sheinbaum Pardo se articula en tres ejes principales:
1. Equipos más eficientes que consuman menos energía
El primer eje busca reducir el consumo eléctrico mediante tecnologías más eficientes en hogares, industria y servicios. La presidenta destacó el impacto de los focos LED, que “consumen mucho menos energía y duran mucho tiempo”, como ejemplo de cómo la eficiencia energética puede transformar la demanda nacional. Adelantó que el gobierno trabaja en un programa integral para impulsar equipos de bajo consumo en todos los sectores.
2. Más fuentes renovables: sol, viento, agua y geotermia
El segundo eje contempla ampliar la capacidad de generación renovable. Sheinbaum Pardo recordó que México ha utilizado la energía hidráulica durante décadas y que recientemente se construyó en Sonora la planta solar más grande del país. También señaló que se repotenciarán las hidroeléctricas existentes y que se prevé incorporar cerca de 15 mil megawatts adicionales provenientes de energía solar, eólica y geotérmica.
“Vamos a aumentar la posibilidad de utilizar el sol y el viento para generar electricidad. Y eso es soberanía, porque no le tenemos que pedir ni sol ni viento a nadie”, afirmó.
3. Explotación de gas natural convencional para reducir importaciones
El tercer eje se enfoca en disminuir la dependencia del gas natural importado, principalmente desde Texas. La presidenta explicó que México importa grandes volúmenes de gas no convencional, cuya extracción ha tenido impactos ambientales en otros países. “¿Se requiere más gas? Sí se requiere más gas”, señaló, al explicar que este combustible es indispensable tanto para la generación eléctrica como para la industria nacional.
Por ello, el gobierno impulsará la explotación de yacimientos convencionales, que no requieren fractura hidráulica y tienen menores impactos ambientales.
Un comité científico evaluará el gas no convencional
Sobre los yacimientos no convencionales, Sheinbaum Pardo fue enfática: no se tomará ninguna decisión sin evidencia científica. Explicó que este tipo de extracción históricamente ha implicado riesgos, especialmente en el uso y contaminación del agua. “Si vamos a hacer explotación de gas no convencional, tiene que ser de una manera sustentable”, afirmó.
Por ello, anunció la creación de un Comité Científico integrado por especialistas en agua, geología, cambio climático y explotación sustentable. Este grupo analizará durante dos meses si existen nuevas tecnologías que permitan una extracción con impactos mínimos. La presidenta detalló que el equipo ya ha revisado experiencias en Texas, Canadá y California, y que se han identificado sustancias y técnicas menos dañinas que las utilizadas en el pasado.
El comité deberá responder tres preguntas clave: si es factible, cómo podría hacerse y cuánto costaría. “Queremos abrir esto a la sociedad, no queremos cerrarlo”, subrayó.
Una visión de largo plazo para el país
La presidenta recordó que las decisiones energéticas no tienen efectos inmediatos y que desarrollar nuevas capacidades puede tomar entre 10 y 15 años. Por ello, insistió en que el país debe planear con responsabilidad y con base en evidencia técnica. También señaló que, aunque México ha avanzado en refinación y producción de combustibles, la transición energética requiere tiempo y equilibrio entre fuentes renovables y combustibles fósiles. “Necesitamos una parte, durante un buen rato, en lo que desarrollamos otras alternativas”, explicó.
Transparencia y participación social
Finalmente, Sheinbaum Pardo aseguró que el proceso será transparente y abierto a la ciudadanía. El objetivo, dijo, es que las y los mexicanos comprendan las decisiones estratégicas que definirán el futuro energético del país y que estas se tomen con responsabilidad, soberanía y visión ambiental.







