Un bloque de 72 legisladores demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos envió una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, para manifestar su rechazo absoluto a cualquier intento del gobierno del presidente Donald Trump de emprender una acción militar unilateral en territorio mexicano sin el consentimiento de México ni la autorización del Congreso. La iniciativa fue encabezada por Gregory W. Meeks, Joaquín Castro y Greg Stanton, todos líderes demócratas en comités clave de política exterior.
La advertencia surge un día después de que el presidente Trump declarara en una entrevista televisiva que su administración “va a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles”, comentario que encendió alarmas en el Capitolio y en sectores diplomáticos debido a su posible impacto en la estabilidad regional.
Rechazo frontal a una intervención militar
En la carta, los legisladores afirman que cualquier acción militar unilateral dentro de México sin su consentimiento “destruiría la confianza, desmantelaría la cooperación con las autoridades mexicanas y dificultaría mantener las drogas fuera de las comunidades” que representan.
El documento también critica declaraciones previas del presidente Trump, quien ha sugerido en múltiples entrevistas que podría ordenar ataques militares en México sin aprobación del Congreso. En una conversación del 3 de enero con Fox News, Trump afirmó que “los cárteles están controlando México… tenemos que hacer algo”, mientras que en diciembre de 2025 dijo a Politico que sí consideraría acciones militares en territorio mexicano. Los legisladores califican estas afirmaciones como falsas y peligrosas, y advierten que una intervención armada sería “desastrosa” para la relación bilateral.
México: socio comercial y aliado estratégico
La carta subraya que México es el principal socio comercial de Estados Unidos y un aliado fundamental en materia de seguridad. Más de un millón de empleos estadounidenses dependen directamente del comercio transfronterizo, y más de cinco millones están vinculados al intercambio económico bilateral. La inversión extranjera directa de EE.UU. en México superó los 14,500 millones de dólares el año pasado.
Los legisladores advierten que una acción militar violaría la soberanía mexicana y dañaría la nueva etapa de cooperación impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha fortalecido la coordinación en seguridad, inteligencia y combate al crimen organizado.
Cooperación en seguridad: avances recientes
El documento destaca que, pese a los desafíos internos, México ha mostrado avances significativos en materia de seguridad, entre ellos la extradición de 29 personas buscadas por Estados Unidos por presuntos vínculos con cárteles, la transferencia de 26 internos con roles de alto nivel en organizaciones criminales, la reducción de homicidios acompañada del fortalecimiento de las capacidades de inteligencia para combatir al crimen organizado, y la incautación récord de fentanilo junto con reformas legislativas que prohíben la producción y distribución de precursores químicos. Los legisladores sostienen que estos resultados muestran que la cooperación bilateral está funcionando y que una intervención militar unilateral pondría en riesgo décadas de esfuerzos conjuntos.
Riesgos económicos, migratorios y geopolíticos
El bloque demócrata advierte que una acción militar podría desestabilizar la frontera y aumentar los flujos migratorios, interrumpir cadenas de suministro críticas para la economía estadounidense, debilitar la cooperación en seguridad, inteligencia y control fronterizo, afectar sectores industriales dependientes del comercio con México y dañar la posición internacional de Estados Unidos en un contexto de competencia global.
Los legisladores piden al secretario Rubio comprometerse a no autorizar ninguna acción militar unilateral en México y a mantener una política basada en la diplomacia, el respeto mutuo y la cooperación estratégica.
Un llamado a preservar la estabilidad regional
El documento concluye que, en un momento de tensiones globales, Estados Unidos debe fortalecer sus alianzas, no ponerlas en riesgo. Subraya que la seguridad regional depende de la colaboración y que cualquier acción militar unilateral podría desestabilizar la frontera, afectar a millones de familias binacionales y poner en peligro los avances logrados en materia de seguridad y combate al narcotráfico.










