En un encuentro que desmanteló prejuicios, la Dra. Eunice Cohen Vallejo, de la Dirección Estatal de Conalep BC, presentó la verdadera identidad de la institución que hoy lidera a 9,464 estudiantes. Bajo la mística del «Búfalo» —animal que no se resguarda, sino que atraviesa la tormenta para salir más rápido de ella—, Cohen destacó que el éxito estudiantil se construye enfrentando realidades sociales complejas.
Uno de los puntos más contundentes fue el de la inclusión. Cohen Vallejo afirmó que Conalep fue la primera institución en hacer inclusión cuando el concepto ni siquiera existía. Rompiendo la «cuestión moral» de otros tiempos, aseguró que «nunca se ha dado de baja a una alumna por estar embarazada», pues es cuando más necesitan su título técnico. La institución adapta sus instalaciones, bajando grupos a la planta baja para evitar que las jóvenes suban escaleras, reafirmando que «la gestación no es una enfermedad».
Sobre la seguridad, fue clara: «Son más de 8 mil alumnos y las cosas buenas a veces no se dicen; los incidentes que hacen ruido ocurren afuera, porque adentro los alumnos están resguardados y atendidos». Además, enfatizó el uso del uniforme completo como una herramienta de seguridad e identidad, permitiendo identificar y auxiliar rápidamente a cualquier estudiante ante cualquier emergencia en la vía pública. La inclusión en Conalep Baja California no es solo un discurso, es un esfuerzo financiero y humano constante. Actualmente, la institución atiende a 60 alumnos con discapacidad auditiva en los planteles de Mexicali y Tijuana, quienes cuentan con intérpretes de Lengua de Señas Mexicana (LSM) para cursar sus carreras técnicas.
Sin embargo, el camino no es sencillo el personal se ve sobrepasado debido a que los presupuestos para educación son cada día más reducidos. A pesar de las limitaciones económicas, el personal administrativo y docente mantiene un compromiso inquebrantable, no solo brindando clases, sino organizando actividades integrales que involucran a las familias de los estudiantes. En Conalep, la falta de recursos se suple con voluntad para asegurar que la discapacidad auditiva no sea un freno para el éxito profesional.









