La fiscal del gobierno de Estados Unidos, Pamela Bondi, difundió un comunicado oficial en el que detalla la operación federal que permitió llevar a Nicolás Maduro a custodia estadounidense para enfrentar cargos criminales relacionados con narcotráfico y otros delitos federales.
Según Bondi, la misión fue resultado de una coordinación de meses entre el Departamento de Justicia, el Departamento de Guerra, el Departamento de Estado, el FBI, la DEA, agencias de inteligencia y socios internacionales. La fiscal describió el operativo como una acción “compleja” que requirió planificación detallada y una ejecución “sin fallas”.
El Departamento de Guerra encabezó el despliegue, mientras que equipos tácticos y de transporte del FBI y la DEA participaron en el traslado y aseguramiento de dos personas consideradas de alto riesgo. Bondi afirmó que todo el personal actuó de manera profesional y en estricto apego a la ley estadounidense.
La operación respalda un proceso penal en curso por tráfico de drogas a gran escala y delitos asociados, que según las autoridades estadounidenses han contribuido a la violencia regional y a la crisis de drogas que afecta a comunidades dentro de Estados Unidos.
Bondi señaló que Washington intentó resolver el caso por vías pacíficas utilizando “todas las opciones legales disponibles”, pero aseguró que estas fueron rechazadas. En su mensaje, atribuyó la responsabilidad del desenlace a quienes “decidieron continuar con conductas criminales”.
El comunicado concluye destacando el compromiso del Departamento de Justicia con la rendición de cuentas, el Estado de derecho y la seguridad nacional, además de reconocer el trabajo de los equipos federales que participaron en la operación.











