En una votación que marca un antes y un después en la protección de la infancia, el pleno del Congreso del Estado aprobó por unanimidad (23 votos a favor) el Dictamen número 80. Con esta decisión, Baja California se coloca a la vanguardia nacional al tipificar como delito la cohabitación forzada, eliminando cualquier vacío legal que permitía uniones de menores bajo el argumento de «usos y costumbres».
Un Frente Unido contra la Violencia
La aprobación no solo fue un trámite legislativo, sino un acto de consenso absoluto. Los 23 legisladores presentes alzaron la mano para validar la lucha de la Red de Mujeres Unidas por Baja California, quienes impulsaron esta iniciativa ciudadana tras años de ver cómo niñas y adolescentes eran obligadas a convivir con adultos en condiciones de vulnerabilidad.
El Fin de la Impunidad en las Uniones de Hecho
La reforma al Artículo 113 bis del Código Penal es contundente:
- Cero Tolerancia a la Manipulación: Se sancionará a quien obligue, gestione o induzca a una persona menor de 18 años a unirse en pareja, ya sea de forma «informal» (unión libre) o constitucional.
- El Engaño del «Consentimiento»: La ley ahora reconoce que un menor no tiene la capacidad legal ni emocional para «consentir» una unión forzada; por lo tanto, el delito se persigue sin importar lo que argumenten los tutores o el agresor.
- Protección a Grupos Vulnerables: Además de menores, la ley protege a personas que no tengan la capacidad de comprender el significado del hecho o de resistirlo.
Realidades que Duelen: De las Aulas al Abuso
Durante el debate, se recordaron testimonios desgarradores que justifican la urgencia de esta ley. La diputada Dunia Montserrat relató casos en telesecundarias donde niñas eran intercambiadas por animales de granja o terrenos. «No es una costumbre, es una forma de violencia y explotación», sentenció la diputada Gloria Miramontes, subrayando que esta reforma impactará directamente en zonas críticas como el Valle de San Quintín y las comunidades indígenas asentadas en Tijuana, donde estas prácticas se han normalizado históricamente.
El Próximo Paso: De la Ley a la Acción
Tras alcanzar los 23 votos, el reto ahora es la implementación. La diputada Adriana Padilla hizo un llamado a no dejar que esta victoria sea «letra muerta»:
- Campañas en Escuelas: Informar a las niñas de primaria y secundaria sobre sus derechos.
- Capacitación a Fiscalías: Para que las denuncias de cohabitación forzada se atiendan con perspectiva de género.
- Cero Silencio: Romper con la idea de que «el papá se robó a la mamá» es algo normal o romántico.
Voz de Victoria Ciudadana
El Congreso reconoció la valentía de colectivos como la Fundación Eufrosina Cruz y la Red de Mujeres Unidas, quienes celebraron desde las galerías este avance que devuelve a las niñas de Baja California el derecho a vivir su etapa de plenitud sin ser víctimas de transacciones o abusos disfrazados de familia.






