En el corazón de Veracruz, Los Tuxtlas no son solo un paisaje volcánico —esos «chipotes» en medio de la llanura, como los describe la gente local—; son el último reducto de selva amazónica al norte del continente. En este escenario, la Red de Monitoreo Comunitario de Aves «Huilotl Toxtlan» ha tejido un modelo de conservación que combina la ciencia, la educación y la supervivencia comunitaria.
Gonzalo «Chalo» Hernández Ranero, presidente de la red y habitante de Posolápam, Catemaco, es el rostro de esta iniciativa. Su vida es una dualidad: mientras dirige un centro cultural y turístico donde se desempeña como chef, su verdadera pasión lo lleva a los senderos con binoculares en mano. La red nació entre 2009 y 2010, formalizándose en 2011 tras capacitaciones fundamentales con la CONABIO y la CONANP. «Cuando me puse unos binoculares por primera vez, me enamoré totalmente de las aves, de sus colores, sus tamaños y sus actividades», relata Chalo.
La estructura de la red 14 guardianes, 9 comunidades
Hoy, Huilotl Toxtlan está conformada por 14 monitores base (aunque la cifra fluctúa por actividades estacionales) provenientes de 9 comunidades y con presencia en 4 municipios estratégicos: San Andrés, Catemaco, Tatahuicapan y Pajapan. Su trabajo es metódico. Lejos de ser un paseo recreativo, realizan monitoreos biológicos con rigor científico:
- Metodología: Aplican técnicas de «punto por conteo» (dependiendo de la especie y el transecto).
- Registro: Llevan fichas detalladas que incluyen hora de inicio y fin, número de individuos, comportamiento, dieta, registro de especies invasoras o en peligro.
- Especialización: Han desarrollado habilidades para monitorear no solo aves, sino también mamíferos, insectos, lagartijas y flora (árboles y plantas), siendo consultores frecuentes de instituciones como el Zoológico de Toledo y diversas universidades.
El reto de logística, errores y superación
La historia no ha estado exenta de dificultades. En 2011, la red sufrió un crecimiento explosivo: pasaron de 15 a más de 50 monitores, muchos atraídos por la expectativa de una remuneración económica. Al enfrentar la dura realidad del campo, muchos abandonaron. «Aprendimos que los que estamos, somos los que debemos estar», comenta Chalo.
Otro gran reto ha sido la comunicación. En una zona donde la señal telefónica es un privilegio, organizar la llegada de turistas requiere estrategias de «vieja escuela»: usar la motocicleta para cruzar la sierra y avisar personalmente a los compañeros en las comunidades. Además, han aprendido que el respeto al hábitat es innegociable: «No tocamos los senderos, no llevamos plantas, no alteramos el entorno; nuestra ética es la convivencia, no la intervención».
Un imán para la biodiversidad
Los observadores nacionales e internacionales llegan a Los Tuxtlas buscando joyas aladas. Las tres especies «estrella» que atraen al turismo son:
- Paloma Tuxleña (Zentrygon carrikeri): Microendémica y en peligro de extinción.
- Colibrí Fandanguero.
- Águila Elegante: Un espectáculo visual que los expertos de la red saben localizar con precisión gracias a 15 años de trabajo en campo.
El semillero del mañana
La red entiende que la conservación no es sostenible sin relevo generacional. Por ello, imparten talleres en escuelas desde kínder. «Si un niño aprende el valor de la paloma endémica y va a su casa a contárselo a sus papás, ya ganamos», dice Chalo. Su estrategia para reclutar jóvenes es simple pero efectiva: detectar el interés en sus charlas, invitarles a las actividades y darles seguimiento constante.
¿Cómo sumarse o iniciar una red?
Para quienes deseen replicar este modelo, el consejo es claro:
- Empieza pequeño: La observación comienza en el patio o la ventana de tu casa.
- Capacitación: Acércate a programas como el PAU (Programa de Aves Urbanas) de la CONABIO, a tu Comisión de Áreas Naturales Protegidas local o a organizaciones como Pronatura.
- Autoaprendizaje: Plataformas como YouTube son herramientas valiosas para aprender técnicas de orientación y conteo.
- Constancia: Recuerda que alcanzar un nivel de experto requiere de 3 a 5 años de práctica.
Contacto y visitas
Si deseas conocer la zona, solicitar un tour o consultar los estudios de densidad poblacional de la Paloma Tuxleña, puedes contactar a la red en Facebook: Huilotl Toxtlan guías comunitarios de los tuxtlas.
- Contacto directo (WhatsApp): +52 294 944 0253 (Gonzalo Hernández Ranero)









