En el marco del Jueves Santo, el gesto del lavatorio de los pies se convirtió en un acto de fe y denuncia social en Tijuana, realizado con personas migrantes como signo de servicio y dignidad. Claudia Pórtela, directora del Proyecto Salesiano, recordó que “servir al otro es vivir el evangelio”, subrayando la importancia de tender la mano en una sociedad marcada por la desigualdad.
La Hermana Vitalina, directora del Instituto Madre Asunta, exhortó a la empatía: “Si fueras migrante, ¿cómo te gustaría ser tratado?”. Su mensaje buscó sensibilizar a quienes rechazan la presencia de migrantes en la ciudad.
La Coalición Prodefensa del Migrante denunció las repatriaciones recientes desde Estados Unidos, que han afectado a más de 17,700 personas. Aunque reconocieron programas de apoyo como México te abraza, señalaron que “los programas de emergencia atienden la llegada, pero no acompañan el duelo ni reparan el alma”. El comunicado reafirmó el compromiso de las organizaciones de acompañar integralmente a los migrantes y visibilizar la crisis humanitaria.
El lavatorio de los pies, realizado con migrantes en el albergue Instituto Madre Asunta, se convirtió así en un llamado colectivo a la conciencia, la solidaridad y la defensa de la dignidad humana frente a la realidad migratoria.





















