La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y aseguró que su gobierno —al igual que administraciones anteriores— ha dicho “no” a cualquier propuesta que implique el ingreso del ejército estadounidense a territorio mexicano. La mandataria subrayó que esta postura ha sido reiterada en múltiples ocasiones y forma parte de la defensa de la soberanía nacional.
Sheinbaum destacó que México mantiene cooperación en materia de inteligencia y seguridad, pero aclaró que todas las operaciones dentro del país corresponden exclusivamente a las Fuerzas Armadas mexicanas, la Secretaría de Seguridad, la Guardia Nacional, las policías estatales y las fiscalías. “Hemos dicho que no, y orgullosamente seguimos diciendo que no”, afirmó.
La presidenta adelantó que su gobierno presentará nuevos resultados en materia de seguridad, asegurando que se ha avanzado y que se continuará trabajando para mejorar los indicadores. Sin embargo, señaló que hay áreas en las que Estados Unidos puede contribuir de manera decisiva.
Entre ellas, Sheinbaum enfatizó la necesidad de detener el tráfico de armas ilegales desde Estados Unidos hacia México. Recordó que, según datos del propio Departamento de Justicia estadounidense, al menos el 75% del armamento utilizado por grupos criminales en México proviene del país vecino. “Si para la entrada de armas ilegales, estos grupos no van a tener este tipo de armamento de alto poder”, afirmó.
La mandataria también reiteró la importancia de que Estados Unidos avance en la reducción del consumo de drogas, al considerar que la demanda interna es un factor clave en el funcionamiento de las redes delictivas. Señaló que México ha colaborado para disminuir el cruce de sustancias hacia territorio estadounidense —incluido el fentanilo— y que se ha logrado reducirlo a la mitad, pero insistió en que el problema debe atenderse desde ambos lados de la frontera.
Finalmente, Sheinbaum recordó que su gobierno impulsa campañas preventivas y acciones educativas para desalentar el consumo de drogas entre jóvenes en México, y reiteró que el objetivo es proteger a las juventudes de ambos países. “No queremos que las drogas lleguen ni a los jóvenes de Estados Unidos ni a los jóvenes de México”, concluyó.











