En el complejo panorama urbano de Tijuana, donde la frontera y la industria dictan el ritmo de vida, cientos de familias en asentamientos populares enfrentan una realidad invisible para muchos. Mauricio Magaña, implementador de la organización TECHO en Baja California, lidera hoy un esfuerzo crítico para cambiar esta narrativa, comenzando por lo más elemental: un lugar seguro donde dormir.
Actualmente, el equipo concentra sus esfuerzos en comunidades como Nueva Esperanza y Rancho de las Flores. Sin embargo, la demanda es abrumadora. «Tenemos una larga lista de comunidades; vecinos y vecinas se acercan constantemente. No es una decisión que se tome de la noche a la mañana», explica Magaña, mencionando zonas como El Niño y Camino Verde como los próximos puntos estratégicos en su mapa de intervención.
Vivienda de emergencia: El cimiento de los sueños
Para TECHO, la vivienda no es solo un conjunto de paredes; es una herramienta de resistencia. Su modelo se basa en la vivienda de emergencia, construida con elementos prefabricados que permiten una respuesta rápida y, de ser necesario, su transporte en situaciones de riesgo.
«Para poder soñar con que las cosas cambien, tenemos que tener un mínimo, que es la vivienda», afirma Mauricio con convicción.
Un diferenciador clave de este proyecto es el enfoque en la seguridad jurídica. La organización no solo construye, sino que se asegura de que las familias tengan la posesión legal de sus tierras (mediante títulos de compra-venta o documentos equivalentes) para evitar desalojos y asegurar que la inversión social sea duradera
El trabajo de TECHO en Tijuana se desarrolla en un contexto de vulnerabilidad creciente debido a dos fenómenos que Mauricio describe como críticos:
- Gentrificación Desbordada: Este fenómeno global está desplazando a las familias trabajadoras hacia la periferia, donde el acceso a servicios básicos es escaso y la vulnerabilidad social aumenta.
- Emergencia Climática Recurrente: «Antes teníamos emergencias climáticas cada dos o tres años; ahora suceden año tras año», advierte Magaña. En el último periodo, los incendios forestales y urbanos han golpeado con una fuerza sin precedentes a los asentamientos populares, dejando a familias que ya tenían poco, sin absolutamente nada.
Un llamado a la corresponsabilidad ciudadana
A pesar de los retos, el mensaje de Mauricio Magaña es de esperanza y acción. La llegada de TECHO a Tijuana representa una oportunidad para que la sociedad civil se involucre en la solución de problemas estructurales. «Podemos soñar en un Tijuana diferente», concluye Mauricio, extendiendo una invitación abierta a voluntarios, empresas y ciudadanos a sumarse a esta causa que busca devolver la dignidad a quienes más lo necesitan.
¿Cómo puedes ayudar?
La transformación de estas comunidades depende del apoyo colectivo. Puedes sumarte como voluntario o donante a través de las siguientes plataformas:
- Instagram: @Techo_MX
- Sitio Web: Busca «Techo México» en tu navegador para conocer los programas de voluntariado y donaciones recurrentes.









