La celebración del Mundial de Fútbol tripartito representa un escenario inédito para el sector turístico mexicano. Ante esto, la aerolínea Volaris presentó su estrategia comercial, la cual no se limita a trasladar aficionados hacia las ciudades sede de los partidos (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey), sino a retener a los visitantes extranjeros dentro del país para diversificar la derrama económica.
Directivos de la empresa explicaron que, al conectar de forma directa 11 de las ciudades sedes y subsedes del torneo norteamericano, la apuesta fuerte es el turismo de permanencia y multidestino. «Nuestra apuesta más fuerte es a que toda la gente que está viniendo de fuera a visitar las sedes se quede en México», explicaron voceros de la aerolínea. «Buscamos que usen nuestros servicios para viajar a una playa o que vengan a Tijuana, coman delicioso, bajen a Ensenada, o utilicen el Cross Border Express (CBX) para pasar a Los Ángeles antes de su siguiente partido».
El reto del combustible
Por otro lado, la aerolínea reconoció que el panorama de la aviación global enfrenta retos severos debido a la volatilidad en los precios del combustible, una situación compleja que afecta a la industria en todo el mundo.
Pese a este factor adverso, la compañía aérea reafirmó su compromiso con el mercado de Baja California —donde ostenta el 67% de la participación de mercado en Tijuana y el 73% en Mexicali— asegurando que continuarán invirtiendo en dar mayor profundidad y frecuencias diarias a sus rutas consolidadas












