El mundo del vino está cambiando y las propuestas jóvenes buscan conectar de manera directa con el paladar contemporáneo. Ese es el espíritu de Valle de Tintos, una vinícola relativamente joven que está apostando firmemente por la pureza de la fruta y la frescura, utilizando como materia prima principal las uvas del reconocido Valle de San Vicente.
A diferencia de las bodegas tradicionales que ligan la calidad exclusivamente al tiempo en madera, Valle de Tintos ha decidido enfocar su propuesta en vinos jóvenes con cero barrica. Su proceso se centra por completo en tanques de acero inoxidable, una técnica que preserva la identidad intacta de la uva y resalta una acidez vibrante y con gran presencia en boca.
La línea «Macramé»
Dentro de su catálogo actual, la bodega destaca su línea Macramé, compuesta por dos etiquetas diseñadas para cautivar por su ligereza y carácter:
- Macramé Blanco: Monovarietal elaborado al 100% con uva Chenin Blanc. Al ser un vino criado puramente en acero inoxidable, destaca por sus notas frutales limpias y una acidez refrescante, ideal para el clima de la región.
- Macramé Tinto: Una propuesta que sigue la misma filosofía de la casa: juventud, frutos rojos presentes y una estructura amigable libre del peso de la madera.
Valle de Tintos demuestra que el futuro del vino también le pertenece a los proyectos que eligen la honestidad del tanque sobre la complejidad de la barrica, entregando botellas perfectas para quienes buscan frescura, ligereza y una expresión auténtica del terruño de San Vicente.







