“La violencia contra las mujeres es una forma de discriminación”, afirmó María Sandoval de Zarco, titular de la Comisión de Género de la Barra de Abogadas. Su planteamiento parte de una idea central para alcanzar la igualdad y la no discriminación, es necesario reconocer que la violencia es un mecanismo que perpetúa la desigualdad. Sandoval recordó que en un inicio se pensaba que la violencia ocurría únicamente en el ámbito doméstico. Hoy sabemos que se extiende a otros espacios: el entorno digital, el sector salud —con prácticas como la violencia obstétrica— y la vida reproductiva de las mujeres. “Cada modalidad refleja cómo los agresores buscan nuevas formas de ejercer control y daño”, explicó.
Alerta de género en Baja California
La declaratoria de alerta de género en Baja California obligó a las autoridades a rendir informes periódicos y a modificar la forma en que se investigan los feminicidios. “Ya no podían tratarse como simples homicidios, lo que significó un avance en la visibilización de estos delitos”, señaló Sandoval. Entre los tipos de violencia más alarmantes se encuentra la violencia vicaria, cuando los agresores utilizan a hijas e hijos para dañar a la madre. “Hemos visto incluso casos extremos en los que los hombres llegan a asesinar a sus propios hijos con tal de perpetuar el ciclo de violencia”, advirtió.
El valor del enfoque interseccional
Para atender estas problemáticas, Sandoval subrayó la necesidad de aplicar el enfoque interseccional, que permite reconocer las distintas vulnerabilidades: edad, identidad de género, discapacidad, pertenencia a comunidades indígenas o situación económica. “No es lo mismo la vulnerabilidad de una mujer privilegiada que la de una mujer indígena con discapacidad. Cada historia requiere un tratamiento distinto”, explicó.
Obligaciones internacionales
La especialista recordó que México ha ratificado tratados como la CEDAW y la Convención Belém do Pará, que establecen el derecho humano a una vida libre de violencia. Estas obligaciones internacionales deben reflejarse en políticas públicas y en la atención a víctimas.
Estadísticas y ciclo de la violencia
El aumento en denuncias muestra que las mujeres conocen más sus derechos, aunque aún falta distinguir qué tipo de violencia predomina en las cifras. Sandoval advirtió que la violencia es un ciclo que puede comenzar con chantajes o humillaciones y escalar hasta feminicidio. Herramientas como el violentómetro ayudan a identificar estas etapas y refuerzan la importancia de la prevención temprana.
Impacto diferenciado
La violencia afecta de manera distinta a mujeres trans, mujeres indígenas, niñas, adolescentes y mujeres con discapacidad, lo que refuerza la necesidad de un enfoque interseccional en cada caso. La Comisión de Género de la Barra de Abogadas reafirma que la violencia contra las mujeres es discriminación y exige atención integral. Solo con perspectiva de derechos humanos y enfoque interseccional será posible garantizar una vida libre de violencia para todas las mujeres, niñas y adolescentes.







