El maestro y arquitecto Sergio Fernández Gastélum, una de las figuras más influyentes en la historia académica del CETIS 58, fue reconocido al llevar su nombre la fase estatal del XVIII Concurso Nacional de Prototipos y Proyectos de Emprendimiento 2026, un evento de la SEP y la DGETI que reunió a estudiantes de distintos planteles CETIS y CBTIS de Baja California. La jornada tuvo como sede el propio CETIS 58, plantel que actualmente dirige el contador Miguel Ángel Juncal Ramírez, y que ha sido cuna de múltiples proyectos de innovación tecnológica desde hace más de tres décadas.
Fernández Gastélum, quien dedicó 30 años de servicio docente al plantel, expresó su emoción al ver que su nombre quedará ligado a un concurso que él mismo ayudó a impulsar desde sus primeras etapas. “Entré en septiembre del 89 y me jubilé el último día del año 2019. Aquí en el CETIS 58”, recordó, subrayando que su vida profesional estuvo profundamente entrelazada con la institución.
A lo largo de su trayectoria, el maestro desempeñó diversos cargos que marcaron el rumbo académico del plantel. “Fui presidente de la Academia de Investigación desde 1997 hasta que me jubilé. También fui jefe de vinculación, jefe de planeación y estuvimos enrolados en muchas actividades académicas a nivel local, estatal y nacional”, explicó. Su labor permitió que el CETIS 58 se consolidara como un referente en investigación, vinculación y desarrollo tecnológico dentro de la DGETI.
El docente recordó que su incursión en el ámbito de los prototipos comenzó a inicios de los años noventa, cuando junto con el maestro Epifanio Torres, del plantel 156 y también egresado del CETIS 58, impulsaron la participación en concursos nacionales e internacionales. “Empezamos a incursionar en el área de prototipos desde 1991 al 1996. Éramos organismos independientes para DGETI, pero había eventos como Ciencia Joven, MILSEC y Exposciencia Latinoamericana que impulsaban muy fuerte”, relató.
Ese impulso inicial derivó en un crecimiento estructurado cuando, en 1997, se formalizó la Academia Nacional de Investigación y Desarrollo Tecnológico, presidida por el Dr. Eliseo Rojón. Fernández Gastélum formó parte de este organismo hasta el año 2000. “De ahí empezó a hacer un boom todo lo que era esto a nivel nacional”, comentó. Gracias a ese trabajo, el CETIS 58 logró posicionarse entre los planteles más destacados del país: “Desde 1991 logramos tener 13 nacionales… y también obtuvimos dos méritos como docentes a nivel nacional, en 1994 y en el año 2000 por parte de COSNET”.
El maestro también recordó con orgullo los logros internacionales alcanzados junto a sus estudiantes. “El último evento internacional fue en 2008, en Lima, Perú, y dos años antes estuvimos en Nuevo Hamburgo, Brasil”, señaló. Además, mencionó que algunos proyectos fueron reconocidos incluso sin asesorar alumnos, como la Tabla Periódica de Química, desarrollada en colaboración con la maestra en ciencias Licueta Cuevas.
En su relato, Fernández Gastélum destacó la importancia del trabajo colaborativo con docentes como Reinaldo Armenta Bulnes, con quien compartió créditos en numerosos proyectos de prototipos y desarrollo de software. “Trabajando en equipo logramos desempeñar y lograr muchos resultados”, afirmó.
Uno de los momentos más significativos de su carrera ocurrió en 1992, cuando el entonces director del plantel, el ingeniero José Luis Rodríguez, le encomendó desarrollar un proyecto arquitectónico con estudiantes. “Logramos generar un proyecto en periodo de vacaciones y a nivel nacional lo aceptaron. El Secretario de Educación Pública lo autorizó para su construcción”, recordó. Ese diseño se convirtió en el edificio que hoy alberga la biblioteca, la sala magna y el laboratorio de inglés del CETIS 58, un legado tangible que permanece en el día a día del plantel que hoy dirige el contador Juncal Ramírez.
El maestro también evocó el primer gran reto que impulsó el desarrollo de prototipos en la región: el proyecto Vivienda Progresiva, donde participaron todos los subsistemas de educación media superior y superior del país. “Ese evento se llevó a cabo en el plantel 156, coordinado en el estado por parte de la DGETI por el ingeniero Moctezuma. Fue la primera vez que todo el subsistema completo trabajó junto”, explicó. Aquella experiencia marcó un antes y un después en la cultura de innovación del subsistema.
Más allá de los reconocimientos, Fernández Gastélum destacó que lo más valioso siempre fueron los estudiantes. “Es muy bonito y satisfactorio ver crecer a los jóvenes, ver que sus ideas las llevan más a fondo. Tienen que confiar en ellos, motivarse. Ahorita que el mundo está en caos es donde hay más oportunidades de crear y desarrollar”, expresó.
Para él, los concursos de prototipos no solo son vitrinas de innovación, sino espacios donde los jóvenes descubren su capacidad transformadora. “Este tipo de eventos sirve para que el chico pueda aplicar sus conocimientos e impulsar desarrollo de tecnología, viendo mejores resultados en la sociedad”, concluyó.
El homenaje que hoy lleva su nombre no solo reconoce su trayectoria, sino que simboliza el impacto profundo que dejó en la educación tecnológica de Baja California. Su legado continúa vivo en cada proyecto, cada estudiante y cada espacio del CETIS 58 que ayudó a construir.
















