En Barcelona, España, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, participó en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, donde ofreció un mensaje centrado en la historia, los principios democráticos y la visión de México frente a los desafíos globales. Durante su intervención, la mandataria destacó el carácter solidario y pacífico del pueblo mexicano, así como la importancia de fortalecer la cooperación internacional en un contexto marcado por la desigualdad y los conflictos armados.
Sheinbaum inició su discurso agradeciendo la invitación al encuentro y subrayó que acudía en representación de “un pueblo trabajador, creativo y luchador”, al que describió como profundamente generoso y comprometido con la paz. Señaló que México ha aprendido a “resistir sin odiar” y a defender sus derechos sin renunciar al respeto hacia los demás.
La presidenta hizo un recorrido histórico por los orígenes culturales del país, al afirmar que proviene de “las grandes culturas originarias… que nunca fueron derrotadas”, y destacó la vigencia de sus raíces en las comunidades y lenguas que conforman la identidad nacional. También evocó símbolos como la Pirámide del Sol y deidades de la cosmovisión mesoamericana para subrayar la continuidad histórica del país.
En su mensaje, Sheinbaum retomó figuras clave de la historia mexicana, entre ellas Miguel Hidalgo, José María Morelos, Leona Vicario, Josefa Ortiz de Domínguez y Benito Juárez. De este último citó la frase “el respeto al derecho ajeno es la paz”, al destacar su relevancia en el escenario internacional actual. También mencionó a líderes de la Revolución Mexicana y al general Lázaro Cárdenas, a quien recordó por haber abierto las puertas del país al exilio republicano español.
La mandataria señaló que México ha sostenido sus principios incluso en momentos de aislamiento diplomático, al recordar que el país se opuso al bloqueo contra Cuba en 1962. Afirmó que, para México, “ningún pueblo es pequeño” cuando defiende su soberanía y su derecho a una vida plena.
En su intervención, Sheinbaum reiteró los principios constitucionales que guían la política exterior mexicana: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, el rechazo al uso de la fuerza, la igualdad jurídica de los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto a los derechos humanos y la lucha permanente por la paz. Estos valores, dijo, representan un aporte de México al mundo “como un símbolo de esperanza”.
La presidenta también reflexionó sobre el concepto de libertad dentro de la democracia, al señalar que esta no puede entenderse sin justicia social, soberanía y dignidad. “La libertad es palabra vacía si no la acompaña la justicia social”, afirmó. Añadió que la democracia debe ser del pueblo y para el pueblo, y citó a Abraham Lincoln al recordar que es “el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
En este marco, Sheinbaum presentó dos propuestas concretas ante la Cumbre. La primera consiste en destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento a un programa global de reforestación que permita recuperar millones de hectáreas cada año. “En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”, expresó. La segunda propuesta fue emitir una declaración internacional contra la intervención militar en Cuba, con el objetivo de privilegiar el diálogo y la paz.
Asimismo, extendió una invitación para que México sea la sede de la próxima edición de la Cumbre en 2027, con el propósito de profundizar el diálogo sobre modelos económicos centrados en el bienestar y sobre democracias que respondan a las necesidades reales de los pueblos.
Sheinbaum también destacó que representa a un país que, en 2018, apostó por un modelo de desarrollo basado en la “prosperidad compartida” y que, en 2024, eligió por primera vez a una mujer como presidenta. Afirmó que este hecho simboliza un avance histórico en la lucha contra el machismo y en la participación política de las mujeres.
La presidenta concluyó su intervención al señalar que la democracia implica elevar valores como el amor, la generosidad y la fraternidad por encima del odio y la guerra. “Soy una mujer de paz y represento una nación que ama la libertad, la justicia y la fraternidad”, expresó, retomando nuevamente una frase atribuida a Benito Juárez: “Con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada”.
Sheinbaum estuvo acompañada por el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez; la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra; el jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel; y el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel.








