Desde el Estado de México, la tanatóloga, escritora y defensora de derechos humanos Laura del Carmen Sánchez participó en una nueva emisión de Circunferencias en Espiral, transmitida por CiudadTijuana y Poliédrica, en una conversación conducida por Isaías Plascencia y Mónica Peraza desde el café Claroscuro, en Tijuana. Bajo el tema “Nadie sabe ser adulto el primer día”, Sánchez abordó los desafíos emocionales y sociales que enfrentan las juventudes al cumplir 18 años y dar sus primeros pasos hacia la vida adulta.
Durante la entrevista, Sánchez explicó que la llegada a la mayoría de edad suele estar acompañada de miedos e incertidumbres, pues la sociedad asigna responsabilidades inmediatas —como votar o tomar decisiones trascendentes— a personas que aún no han desarrollado plenamente la madurez emocional o psicológica necesaria. “A los 18 años se les inviste de derechos y obligaciones, pero no necesariamente de las herramientas para sostenerlos”, señaló.
La especialista destacó que el contexto actual ha transformado la manera en que se construye la identidad adulta. Factores como la precariedad laboral, la falta de independencia económica y los cambios en los modelos familiares han dado paso a lo que definió como la etapa del adulto joven, un punto intermedio donde no se es completamente adolescente ni plenamente adulto. Este fenómeno, explicó, se relaciona con la transición de la familia tradicional hacia la familia afectiva, donde la sobreprotección puede limitar el desarrollo de autonomía y responsabilidad.
Sánchez también señaló que muchos jóvenes experimentan temores profundos relacionados con el futuro: la presión familiar, el primer empleo, la posibilidad de no ingresar a la universidad, la búsqueda de independencia económica y el miedo a la soledad o al rechazo social. Entre estos temores, destacó el miedo a la muerte, que interpretó no como un temor literal al fin de la vida, sino como el miedo a “no ser visto”, a sentirse invisibilizado en una sociedad que exige presencia constante, éxito inmediato y validación permanente. Este escenario, advirtió, se vincula con el aumento de conductas suicidas en jóvenes.
En contraste, explicó que las personas adultas suelen tener mayor tolerancia a la frustración, pues ya han construido un legado personal, profesional o afectivo. Los jóvenes, en cambio, enfrentan un mundo acelerado por la tecnología y la inteligencia artificial, donde muchas profesiones tradicionales están cambiando y donde la incertidumbre se vuelve parte del día a día.
Sobre la madurez, Sánchez afirmó que esta no llega por edad, sino por el nivel de responsabilidad que cada persona asume sobre sus decisiones, acciones y emociones. La falta de límites en la infancia y adolescencia, añadió, puede dificultar este proceso. “La madurez se construye cuando te haces responsable de lo que depende de ti”, puntualizó.
Al finalizar, la especialista ofreció un mensaje directo a las juventudes: sí es posible enfrentar la vida adulta, pero se requiere acompañamiento, orientación y espacios donde se reconozcan sus inquietudes. También llamó a las familias a fomentar la autonomía, validar nuevos caminos profesionales y apoyar a las y los jóvenes en un mundo que cambia con rapidez.
La emisión reafirmó el compromiso de Circunferencias en Espiral, CiudadTijuana y Poliédrica con la divulgación reflexiva y la construcción de comunidades más empáticas e inclusivas.












