El crecimiento del turismo de salud en Baja California comienza a redefinir el panorama económico de la región. Lo que hace algunos años era un nicho emergente hoy se perfila como un motor estratégico que no solo atrae a millones de visitantes en busca de atención médica, sino que también demanda infraestructura especializada: hospitales, centros de recuperación, hoteles orientados al bienestar y desarrollos integrales que acompañan los servicios clínicos.
En este contexto, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), delegación Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, organizó la charla “Turismo de salud, un eje económico atractivo para las inversiones”, impartida por Atzimba Villegas Pérez, presidenta de la Asociación de Turismo de Salud de Baja California. El objetivo: ofrecer a las empresas constructoras una visión clara del crecimiento del sector y de las oportunidades que se abren para la industria.
Durante su exposición, Villegas Pérez explicó que el turismo médico registra un crecimiento estimado de entre 27% y 33%, cifra que ha detonado nuevas inversiones en distintos municipios del estado, especialmente en infraestructura hospitalaria y proyectos vinculados al bienestar. “En los próximos tres años se proyectan 45 nuevas inversiones en todo el estado, muchas de ellas relacionadas con hospitales, recovery centers, hoteles y complejos que integran distintos servicios”, señaló.
La presidenta de la Asociación de Turismo de Salud destacó que Baja California recibe alrededor de 4.5 millones de visitantes que buscan atención médica, mientras que diariamente cruzan entre 5 mil y 7 mil pacientes de manera transfronteriza. Esta dinámica genera una derrama económica que impacta no solo al sector salud, sino también al comercio, transporte, hotelería, vivienda y servicios complementarios.
Villegas Pérez subrayó que el turismo médico no se limita a la construcción de hospitales, sino que implica una cadena de valor mucho más amplia. La demanda de vivienda temporal, espacios de recuperación, movilidad especializada y servicios turísticos abre la puerta a nuevos proyectos inmobiliarios y urbanos que requieren planeación, diseño y ejecución profesional.
Por su parte, el presidente de la CMIC regional, Elmer Peña Ruvalcaba, señaló que conocer este panorama es fundamental para que las empresas constructoras identifiquen áreas de participación ante el crecimiento de la industria médica. “La infraestructura médica representa una oportunidad importante para las empresas locales. Necesitamos saber qué inversiones vienen para prepararnos y capacitarnos”, afirmó.
Peña Ruvalcaba añadió que, aunque este tipo de proyectos exige altos niveles de especialización técnica, la capacitación continua permitirá que más empresas de la región puedan integrarse a la construcción de hospitales y complejos médicos. En un contexto donde la obra pública ha disminuido, dijo, el turismo de salud podría convertirse en un detonador económico clave para el sector constructor.











