La protección de inmuebles históricos, elementos arquitectónicos emblemáticos y expresiones culturales de los pueblos originarios concentró los trabajos de la Tercera Sesión Ordinaria 2026 del Consejo de Patrimonio Cultural de Baja California, encabezada por la secretaria de Cultura del Estado, Alma Delia Ábrego Ceballos, con la participación de representantes de los siete municipios, instituciones académicas, colegios de profesionistas, organismos ciudadanos y comunidades indígenas.
Durante la sesión se discutieron expedientes de gran relevancia para la preservación del patrimonio cultural del estado, destacando los casos de Carnitas Los Panchos, la Casa de la Cultura de la Delegación Progreso, el Sistema Integrado de Prácticas Espirituales, Ceremoniales, Artesanales y de Conocimiento Tradicional de las Naciones Yumanas y el seguimiento al frontispicio de la Casa de la Cultura de Tijuana.
Al inicio de los trabajos se dio la bienvenida oficial al municipio de San Felipe, cuya Comisión de Patrimonio Cultural se integró por primera vez al órgano colegiado, ampliando la representación estatal en los procesos de conservación patrimonial.
Carnitas Los Panchos no obtiene declaratoria estatal
Uno de los temas más esperados fue la segunda deliberación sobre el expediente relacionado con Carnitas Los Panchos, establecimiento de Playas de Rosarito considerado por sus promotores como un referente gastronómico y social de Baja California.
Durante la exposición de motivos se recordó que el inmueble fue propuesto para ser reconocido no por su actividad comercial o culinaria, sino por su carácter de sitio de encuentro comunitario y por la influencia que ha tenido durante décadas en la vida cotidiana de Rosarito.
El promovente señaló que el establecimiento, que el próximo año cumplirá 75 años de existencia, forma parte de la identidad local y que incluso numerosos habitantes identifican la zona donde se ubica como la colonia “Los Panchos”, reflejo de su arraigo en la memoria colectiva.
Asimismo, argumentó que el reconocimiento permitiría fortalecer la protección de espacios emblemáticos vinculados con la historia gastronómica bajacaliforniana, al igual que otros elementos de la cocina regional que han sido impulsados para su conservación.
Sin embargo, tras la votación nominal realizada por los integrantes del consejo, la propuesta fue rechazada. El resultado final fue de siete votos en contra, cinco a favor y varias abstenciones, por lo que el organismo determinó que el expediente no acreditaba los elementos históricos y culturales necesarios para incorporarse al Patrimonio Cultural de Baja California.
Con ello, el procedimiento de declaratoria quedó concluido sin obtener la aprobación requerida.
Aval unánime para la Casa de la Cultura de la Delegación Progreso
En contraste, la propuesta relacionada con la Casa de la Cultura de la Delegación Progreso, en Mexicali, recibió respaldo unánime de los integrantes del consejo.
La iniciativa fue impulsada por el diputado Juan Manuel Molina y el regidor Francisco Javier Molina Pérez, quienes destacaron que el inmueble representa uno de los símbolos históricos más importantes de la zona poniente de la capital del estado.
Durante la discusión se recordó que el edificio fue construido en 1925 y se encuentra ligado al surgimiento de la colonia Progreso y al desarrollo agrícola del Valle de Mexicali. A lo largo de su historia ha funcionado como punto de encuentro comunitario, sede de actividades públicas y actualmente como espacio cultural al servicio de la población.
Se destacó que el inmueble forma parte del contexto histórico fundacional de la colonia Progreso y de una etapa clave en la consolidación de Mexicali y que la zona poniente de la ciudad ha sido determinante en el desarrollo agrícola de la región y que edificios como la Casa de la Cultura Progreso y la escuela Cuauhtémoc constituyen algunos de los testimonios arquitectónicos más importantes de aquel proceso histórico.
También se recordaron las gestiones impulsadas durante años por ciudadanos e instituciones para rescatar la edificación cuando se encontraba deteriorada, así como la recuperación de elementos originales que forman parte de su valor histórico.
Por su parte, el director del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Mexicali, Ismael Castro, señaló que actualmente el inmueble alberga una biblioteca, talleres artísticos, presentaciones escénicas y actividades comunitarias permanentes, convirtiéndose en una de las sedes culturales más importantes del municipio.
La votación concluyó con respaldo unánime de todos los integrantes con derecho a voto, validando el dictamen técnico y permitiendo que continúe el procedimiento para formalizar su incorporación al Patrimonio Cultural de Baja California.
Protección histórica para las naciones yumanas
Otro de los acuerdos más trascendentes de la jornada fue la aprobación del expediente relativo al Sistema Integrado de Prácticas Espirituales, Ceremoniales, Artesanales y de Conocimiento Tradicional de las Naciones Yumanas.
La propuesta surgió después de las preocupaciones generadas por las detonaciones registradas en las inmediaciones del Cerro Cuchumá, sitio considerado sagrado por comunidades indígenas de Baja California.
Al presentar el proyecto, autoridades culturales explicaron que la intención fue ir más allá de la protección de un solo lugar para reconocer de manera integral el conjunto de prácticas, conocimientos, expresiones culturales y espacios que conforman el patrimonio vivo de las comunidades yumanas.
La declaratoria comprende prácticas espirituales y ceremoniales, conocimientos tradicionales, sistemas de curación, manifestaciones artesanales, espacios de reunión comunitaria, sitios de enterramiento, lugares sagrados, bienes culturales materiales e inmateriales y diversas expresiones vinculadas a pueblos como los kumiai, kiliwa, pai pai y cucapá.
Representantes indígenas que participaron en la sesión solicitaron garantías para la protección de sus territorios culturales y destacaron la importancia de preservar sitios de relevancia espiritual para las futuras generaciones.
La secretaria de Cultura, Alma Delia Ábrego Ceballos, sostuvo que la iniciativa forma parte de una visión de justicia histórica y reconocimiento de las comunidades originarias, cuyos vínculos con el territorio se remontan a miles de años.
La propuesta fue aprobada por unanimidad, convirtiéndose en una de las declaratorias patrimoniales más relevantes impulsadas en años recientes y estableciendo un precedente para futuras acciones de protección cultural en la entidad.
Avanza conservación del frontispicio de la Casa de la Cultura de Tijuana
La sesión también sirvió para conocer el estado que guarda el proceso de conservación del frontispicio de la Casa de la Cultura de Tijuana, inmueble considerado uno de los símbolos arquitectónicos más reconocibles de la ciudad.
La directora del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Tijuana, Samantha Alvarado Luna, presentó un informe sobre las acciones emprendidas tras la autorización otorgada por el consejo para desmontar la estructura con fines de conservación.
Explicó que el Ayuntamiento de Tijuana estableció contacto con especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia y con expertos nacionales en restauración patrimonial para definir la metodología de intervención más adecuada.
Entre los trabajos realizados se encuentran estudios estructurales, levantamientos fotográficos, identificación y registro individual de cada pieza, elaboración de fichas técnicas y el diseño de un plan de maniobras para garantizar el retiro seguro de los elementos arquitectónicos.
Asimismo, informó que existe una propuesta técnica para el desmontaje y resguardo especializado del conjunto, aunque aún se encuentran pendientes las estimaciones relacionadas con el posterior montaje y exhibición de la estructura.
Los integrantes del consejo reconocieron el seguimiento técnico realizado al caso y destacaron que el proceso se ha desarrollado con criterios especializados de conservación patrimonial.
Patrimonio e identidad
Con los acuerdos alcanzados durante la sesión celebrada en Ensenada el 9 de octubre, el Consejo de Patrimonio Cultural de Baja California avanzó en la protección de inmuebles históricos, fortaleció el reconocimiento de la memoria colectiva de las comunidades y dio un paso significativo en la preservación de los conocimientos y prácticas tradicionales de los pueblos originarios, consolidando una agenda patrimonial que busca resguardar tanto los bienes materiales como las expresiones culturales que forman parte de la identidad del estado.








