La edición de marzo de “En Contexto”, la serie de conferencias del Colegio de Comunicólogos de Baja California (Colcombc), se convirtió en un espacio vibrante de arte, memoria feminista y expresión colectiva con la participación de La Murga Morada, agrupación dirigida por la Dra. Denisse Zúñiga. Desde 2024, este proyecto ha construido una propuesta escénica única en la región al fusionar música, teatro, danza y crítica social desde una perspectiva política y feminista.
El encuentro, realizado en Axolot Café, reunió a integrantes de distintas generaciones del colectivo: Diana Andrea Martínez, Azul Monet Borboa, Valeria Nuño, Jessia Elizabeth Ochoa, Ana Sofía Almada y Dalia Maiela Echavarría, quienes han dado vida a una murga que no solo interpreta, sino que interrumpe, cuestiona y transforma.
Una tradición histórica resignificada desde el feminismo
La Dra. Zúñiga explicó que la murga es una tradición que se remonta a la Edad Media y que, en América Latina —especialmente en Uruguay y el norte de Argentina—, se consolidó como una expresión popular cargada de sátira y crítica social. Sin embargo, La Murga Morada no replica ese modelo: lo reinventa.
“No somos una murga tradicional porque no cumplimos con los tres instrumentos base”, señaló. En lugar de tambor, tarola y platillos, el colectivo integra guitarra, percusiones sencillas y un fuerte componente performativo que responde a su identidad política y feminista.
La agrupación ha llevado esta reinterpretación a distintos espacios, como el Centro de Multiservicios de Frontera Solidaria, donde su propuesta sorprendió por su fuerza escénica y emocional.
Una voz que nace de la unión
Uno de los principios centrales de La Murga Morada es que no se requiere formación vocal profesional para integrarse. Lo que importa es la colectividad, la escucha y la fuerza compartida.
“No es que tengas estudios en el canto o que tengas una voz colocada, sino que sea una voz colectiva, una voz que se armoniza con las otras”, explicó Zúñiga.
Testimonios que revelan el impacto del proyecto
Las integrantes compartieron sus experiencias, mostrando la dimensión humana del colectivo. Valeria Nuño, estudiante de octavo semestre, relató que ingresó inicialmente como performante, sin intención de cantar; sin embargo, el acompañamiento de sus compañeras la llevó a descubrir una nueva forma de expresión. “La vergüenza que tienes cuando cantas se te va por completo”, dijo, al destacar que La Murga Morada no es un coro, sino un performance teatral y musical que busca conmover y generar una experiencia que acompañe al espectador. En esta misma línea, Azul Monet Borboa, estudiante de la Facultad de Artes, aporta lenguaje de señas, ampliando la dimensión inclusiva del proyecto.
Por su parte, Dalia Maiela Echavarría, una de las primeras en audicionar, ahora colabora en redes y fotografía, mostrando que la murga también es un espacio para desarrollar habilidades más allá del escenario y fortalecer la identidad colectiva del grupo.
El mensaje del Colcombc: el 8M es todos los días
Durante la presentación, el presidente del Colcombc, Isaías Plascencia Rosales, destacó la importancia de que los medios y las instituciones mantengan un compromiso permanente con los temas relacionados con los feminismos y los derechos de las mujeres.
“El 8M no se termina el 8M. El 8M es todos los días, las 24 horas, todo el año”, afirmó.
Plascencia subrayó que el Colegio asume como responsabilidad institucional difundir de manera constante las temáticas vinculadas a los distintos feminismos, los derechos humanos y las realidades que atraviesan las mujeres y diversas comunidades. Señaló que muchos aportes femeninos siguen siendo invisibilizados bajo la idea de que “no venden”, cuando en realidad se trata de decisiones editoriales que deben transformarse.
“Que el 8M sea un punto de partida, no un límite”, expresó. Añadió que los medios —incluidos los de la región y los del propio Colegio— deben responder a las comunidades y abrir espacios para la educación, la reflexión y la visibilización de estas luchas.
Un cierre que estremeció al público
Para concluir su participación, La Murga Morada interpretó fragmentos de “El velo”, una pieza que condensa su postura política y emocional. La interpretación, cargada de fuerza y convicción, resonó en el espacio mientras las voces entonaban: “El velo se cayó, lo arranqué de mis convicciones… Renuncio a tus modelos, yo no quepo en ningún molde”. La intensidad creció cuando el grupo avanzó hacia un reclamo colectivo que confronta la herencia cultural impuesta: “Que lo que te cuentan es algo que pertenece al pasado… que se quede allá, bien enterrado”.
El cierre, firme y liberador, dejó una huella emocional en el público al reafirmar su mensaje de autonomía y ruptura: “Renuncio a todo eso y no te debo explicaciones”. La presentación dejó claro que La Murga Morada es más que un colectivo artístico: es una comunidad que construye memoria, resistencia y futuro desde la fuerza de lo colectivo.
Participación del Colegio en la conferencia
La conferencia también contó con la participación activa de integrantes del Colegio de Comunicólogos de Baja California. Alejandra Santos estuvo a cargo de la lectura del Decálogo, mientras que Celia García condujo el desarrollo general del evento. Por su parte, Mónica Peraza realizó la cobertura informativa, incluyendo fotografía y video. Su intervención reforzó el carácter colaborativo y formativo de la serie “En Contexto”, consolidando el compromiso del Colegio con la difusión cultural, la perspectiva de género y la comunicación con enfoque social.

















