¿Ya te enteraste?

méxico

La atención se fortalece con acompañamiento y entornos adecuados: Pablo Isaías Ramírez

Como parte de las actividades de la tercera edición de la feria ¡Salud Mental!, organizada por Centro Neuropsic México, el psicólogo y maestro en educación Pablo Isaías Ramírez Martínez impartió la conferencia “Creando espacios para mis hijos con dificultades en la atención”, donde compartió estrategias orientadas a madres, padres, docentes y profesionales para apoyar a niñas, niños y adolescentes que enfrentan desafíos relacionados con la atención y el aprendizaje.

La conferencia fue presentada por la psicóloga Rubí Soto Roque, directora operativa de Centro Neuropsic México, quien destacó la importancia de comprender que detrás de conductas que suelen interpretarse como distracción pueden existir factores que requieren una atención más profunda.

Durante su intervención, Ramírez Martínez señaló que los problemas de atención no siempre están asociados a un diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), ya que también pueden verse influenciados por factores ambientales, emocionales y tecnológicos.

“La atención es una situación que últimamente ha sucedido bastante en los estudiantes y las personas en general. Lo que vamos a trabajar ahorita es cómo yo puedo apoyar a mi hija o a mi hijo en casa para que sea un espacio donde la atención pueda hacer algo que no se pierda”, explicó.

El especialista indicó que el contexto actual, caracterizado por el consumo constante de redes sociales, videos cortos y contenidos inmediatos, ha modificado la forma en que las personas procesan la información.

“El uso constante de TikTok, de los shorts en YouTube, situaciones que dan dopamina rápida, hacen que la persona busque mayormente estarse sintiendo bien; por ende, la capacidad de atención ha disminuido”, afirmó.

A lo largo de la charla, enfatizó que la atención no consiste únicamente en permanecer sentado o aparentar concentración, sino en la capacidad de identificar lo importante, mantenerse enfocado y regresar a una actividad después de una interrupción.

“La atención nos ayuda a elegir lo importante y mantenernos en una actividad”, señaló.

Ramírez Martínez explicó que muchas personas con dificultades atencionales poseen los conocimientos necesarios para realizar una tarea, pero encuentran obstáculos durante su ejecución. Para ilustrarlo, utilizó el ejemplo de la preparación de un sándwich, donde el problema no radica en desconocer los ingredientes, sino en mantener la secuencia de pasos hasta concluir el objetivo.

“Hay algo que se pierde en el proceso, no en la información. Sí lo sé, pero cuando llego no sé cómo hacerlo porque mi mente se pierde”, comentó.

Asimismo, destacó que una de las principales equivocaciones consiste en interpretar estas dificultades como falta de voluntad o desinterés.

“No es que no quiera, se le dificulta. Hay que buscar cómo ayudar”, subrayó.

El ponente explicó que la atención involucra distintos procesos, entre ellos comenzar una actividad, recordar lo que debe hacerse, mantener la concentración y retomar una tarea después de una distracción. Por ello, consideró fundamental identificar en cuál de esas etapas se presentan mayores obstáculos para poder intervenir de manera adecuada.

En ese sentido, recomendó a las familias crear entornos estructurados y previsibles, con espacios definidos para el estudio, instrucciones claras y rutinas consistentes.

“Si veo que no lo puede hacer, hay que nosotros hacer el acompañamiento”, expresó.

También llamó a fortalecer la comprensión y la empatía hacia quienes enfrentan estas dificultades, evitando comparaciones o etiquetas negativas que puedan afectar su autoestima.

“Antes de corregir, observa qué necesita. Antes de enojarnos, veamos primero dónde está viendo la falla”, indicó.

Ramírez Martínez destacó que la atención puede entrenarse y fortalecerse mediante estrategias adecuadas, del mismo modo que se desarrollan otras habilidades. Señaló que el trabajo coordinado entre familia, escuela y profesionales resulta fundamental para favorecer el aprendizaje, la autonomía y el bienestar emocional.

“Cuando hay una dificultad hay que entender algo: así como aprendí de una forma, puedo aprender de otra forma”, afirmó.

Finalmente, invitó a las familias a construir espacios emocionales seguros donde las niñas, niños y adolescentes puedan expresar sus dificultades sin temor a ser juzgados, reconociendo que el acompañamiento constante puede marcar una diferencia significativa en su desarrollo.

“Crear espacios también significa ofrecer tiempo y escucha”, concluyó.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

mosaico