En un acto emotivo que marcó tanto el 11 aniversario de Centro Neuropsic México como la inauguración de sus nuevas instalaciones, el neuropsicólogo Víctor Hugo Aviña Lomelí, director y fundador del centro, ofreció un mensaje en el que recordó los inicios modestos del proyecto, su evolución a lo largo de más de una década y el compromiso renovado con la salud mental en la región.
Aviña Lomelí evocó los primeros días del centro, cuando operaba en un espacio de apenas 12 metros cuadrados en Avenida Revolución. Era un lugar pequeño, dijo, pero impulsado por la convicción de ofrecer atención profesional, humana y de calidad. “Con más ilusiones que recursos”, recordó, el proyecto comenzó a tomar forma.
Con el tiempo, el centro se trasladó a un espacio de 30 metros cuadrados, que, aunque limitado en tamaño, representaba un crecimiento significativo en sueños y posibilidades. Más adelante, Centro Neuropsic México encontró un hogar más estable en el edificio Santini, donde permaneció seis años y vivió una etapa de consolidación, aprendizaje e innovación que permitió ampliar servicios y fortalecer su presencia en la comunidad.
Durante su mensaje, el fundador destacó que las nuevas instalaciones representan mucho más que un cambio físico. Para él, simbolizan la mejora constante, la evolución institucional y el compromiso de ofrecer mejores espacios, herramientas y servicios a quienes confían en el centro. “Hoy esto es significativo para mí y para todos los que forman parte del Centro Neuropsic”, expresó.
Aviña Lomelí subrayó que este crecimiento no ha sido un esfuerzo aislado. Agradeció profundamente la confianza depositada por instituciones educativas, organismos públicos y asociaciones con las que han establecido convenios en los últimos años. Entre ellas mencionó al DIF Rosarito, USAER, CECYTE Rosarito, Colegio Peninsular, Colegio Mentor Mexicano, Secundaria Alba Roja, Instituto Sor Juana, CONALEP, Universidad Vizcaya, Universidad Iberoamericana y Universidad de Mexicali Campus Rosarito, entre muchas otras.
También destacó el convenio con el Colegio de Comunicólogos de Baja California, al que agradeció por ayudar a fortalecer la comunicación en temas de salud mental. Reconoció que los psicólogos no siempre son los mejores para transmitir mensajes, y que la colaboración interdisciplinaria permite llegar de manera más efectiva a la sociedad.
El neuropsicólogo dedicó un agradecimiento especial a su familia, a quienes describió como su mayor pilar emocional e institucional. Señaló que lo han acompañado incluso en las ideas que parecían imposibles y lo han ayudado a levantarse en los momentos difíciles. También expresó su gratitud hacia amigos, colegas y médicos que han colaborado con el centro, a quienes calificó como profesionales éticos, científicos y humanos cuya confianza ha fortalecido el proyecto.
De manera particular, dedicó palabras al equipo de Centro Neuropsic, al que consideró el corazón de la institución. Reconoció su entrega, profesionalismo, sensibilidad y vocación, cualidades que permiten que la misión del centro se mantenga viva en cada consulta, evaluación e intervención.
Finalmente, dirigió un mensaje a los pacientes, a quienes consideró la razón de ser del centro. Afirmó que detrás de cada diagnóstico existe una historia, una familia y una esperanza, y que son ellos quienes enseñan más al equipo cada día. Agradeció la confianza depositada en el centro y la oportunidad de acompañarlos en sus procesos.
Al concluir su mensaje, Aviña Lomelí reafirmó el compromiso de Centro Neuropsic México con el futuro. Aseguró que continuarán creciendo, innovando y trabajando con el propósito que dio origen al proyecto: mejorar la calidad de vida de las personas a través del conocimiento, la ciencia y un profundo respeto por los demás.












