En un mensaje firme y emotivo, la activista Alanina, Reina del Pride Rosarito 2026, dio lectura al Pliego Petitorio 2026 momentos antes del inicio de la Marcha del Orgullo realizada este sábado 6 de junio. Ante activistas, familias, juventudes y ciudadanía aliada, Alanina subrayó que el Pride es una celebración, sí, pero también un recordatorio de las realidades que aún exigen atención, empatía y voluntad política. Señaló que, aunque se han logrado avances, persisten el prejuicio, la falta de oportunidades y formas de violencia silenciosa que afectan especialmente a las juventudes diversas.
En su intervención, destacó que construir un Rosarito seguro, inclusivo y digno no es una aspiración lejana, sino una obligación constitucional y un compromiso humanitario compartido por toda la comunidad. Con ese marco, presentó un pliego estructurado en siete ejes de acción inmediata, elaborado por sociedad civil organizada, familias y juventudes del municipio.
El primer eje, derechos humanos e igualdad, plantea la creación de una campaña municipal permanente contra la discriminación, con presupuesto propio, así como la instalación de una mesa municipal de diversidad e inclusión con participación de sectores sociales, educativos, de salud y empresariales. También exige capacitación obligatoria en perspectiva de género y diversidad para el funcionariado, con énfasis en seguridad pública, protección civil, DIF y sector salud.
El segundo eje aborda la salud mental y prevención del suicidio, con la solicitud de un Programa Municipal de Prevención del Suicidio Adolescente enfocado en población de 10 a 19 años y juventudes LGBTQ+. Se pide además la creación de una red municipal de atención psicológica comunitaria que brinde primeros auxilios psicológicos gratuitos o de bajo costo, así como una línea de ayuda permanente. El tercer eje, centrado en la prevención de adicciones, demanda una estrategia urgente ante el incremento del consumo de sustancias sintéticas y alcohol en menores, mediante campañas basadas en evidencia científica en escuelas y centros comunitarios.
En materia de espacios públicos, cultura y comunidad, el pliego solicita la recuperación de áreas urbanas mediante arte urbano, la reactivación de proyectos culturales pendientes y el impulso a la peatonalización y fortalecimiento de la calle y el puente La Palma como punto seguro de encuentro e inclusión. Otro eje relevante es la petición de crear un Centro Comunitario para la Diversidad, Juventudes y Derechos Humanos, que ofrecería atención psicológica, asesoría jurídica, capacitación laboral y refugio temporal.
El apartado de seguridad y protección ciudadana exige un protocolo municipal para atender delitos de odio y discriminación, así como un mecanismo de respuesta rápida ante discursos que inciten a la violencia, en coordinación con la Fiscalía del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Finalmente, el eje de juventudes, educación y transparencia solicita integrar contenidos de cultura de paz y salud sexual integral en programas municipales, además de establecer un cronograma público con indicadores de avance y una reunión de seguimiento en los próximos 90 días.
Alanina cerró su mensaje recordando que las demandas presentadas no son privilegios ni peticiones exclusivas de la comunidad LGBTIQ+, sino exigencias de salud pública, seguridad y justicia social que benefician a toda la población. “Los derechos humanos no se negocian, se garantizan”, afirmó, marcando el tono de una jornada que combinó celebración, memoria y exigencia colectiva.
Fotografías: Mónica Peraza Ramirez














