En un contundente llamado ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, advirtió que más de 117 millones de personas en el mundo han sido obligadas a huir de sus hogares debido al incremento incesante de conflictos armados. Durante su primera intervención oficial ante el organismo, Salih urgió a los 15 países miembros a utilizar su influencia política para frenar las guerras, proteger el derecho de asilo y evitar que el desplazamiento se convierta en una condena de por vida para generaciones enteras.
“El desplazamiento está superando rápidamente a las soluciones”,enfatizó el titular de ACNUR, señalando que la crisis humanitaria global no se resolverá únicamente con asistencia médica o alimentaria. “Los trabajadores humanitarios no pueden crear la paz. Un alto el fuego que se mantiene puede permitir que una familia permanezca en su hogar; un acuerdo de paz puede permitir que los refugiados regresen”.
Sudán y las crisis prolongadas en el mundo
Salih ubicó a Sudán como uno de los epicentros más graves de la emergencia actual, con cerca de 12 millones de personas desplazadas internas y más de 4.5 millones refugiadas en países vecinos como Chad, Kenya, Etiopía y Egipto. El diplomático subrayó que los países receptores no pueden asumir solos esta carga sin una voluntad política real para alcanzar una tregua humanitaria.
Asimismo, repasó un alarmante mapa de crisis alrededor del globo:
- Sáhara Occidental: Con más de medio siglo de refugiados saharauis viviendo en campamentos en Tinduf, calificó la gestión indefinida como “insostenible e inhumana”.
- República Democrática del Congo y Ucrania: Donde generaciones enteras han quedado atrapadas en ciclos ininterrumpidos de violencia y éxodo.
- Sahel y Yemen: Zonas aquejadas por un vertiginoso aumento de desplazamientos provocados por la violencia armada, la inseguridad alimentaria y el impacto del cambio climático.
- Comunidad Rohinyá: Más de 1.2 millones de refugiados apátridas permanecen asentados en Bangladesh a la espera de condiciones seguras para volver a Myanmar.
«Regresar no equivale a resolver el conflicto»
A 75 años de la creación de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, Salih alertó sobre las presiones que sufren los sistemas de asilo en el mundo y recalcó la importancia vital de no vulnerar el principio de no devolución.
De igual manera, ejemplificó los casos de Siria (donde unos 3.8 millones de personas han retornado desde fines de 2024) y Afganistán (con más de seis millones de retornos), explicando que volver al país de origen en condiciones de extrema pobreza o falta de servicios no garantiza una solución real. “El retorno es un acontecimiento; una solución es lo que viene después”, aseveró, destacando la iniciativa 50by35 de ACNUR, la cual busca reducir a la mitad para el año 2035 el número de refugiados atrapados en situaciones prolongadas de asistencia.
Para finalizar, el Alto Comisionado dejó en claro ante la mesa del Consejo que el éxito de la comunidad internacional no se mide por la capacidad de alimentar a la gente durante un año más de guerra, sino por la capacidad de construir una paz duradera.








