La defensa de los terrenos del Centro Estatal de las Artes de Ensenada (CEARTE) no debe limitarse a rechazar la instalación de juzgados, sino acompañarse de propuestas que demuestren la necesidad de conservar y aprovechar estos espacios para el desarrollo artístico, consideró la bailarina Eithel Shelomi Soto.
La joven artista explicó que integrantes de la comunidad cultural plantean realizar un tianguis cultural en el predio como una forma de manifestación y apropiación del espacio. La propuesta contempla reunir diferentes disciplinas y expresiones artísticas para mostrar el trabajo que se desarrolla en Ensenada y generar un punto de encuentro con la ciudadanía.
“Más que solamente estar en la oposición del juzgado, yo creo que es traer propuesta”, expresó Soto, quien señaló que la intención es demostrar mediante actividades culturales que el terreno puede tener un uso vinculado directamente con las necesidades de artistas y colectivos de la ciudad.
La bailarina sostuvo que existe una deuda pendiente con el desarrollo del propio CEARTE, al señalar que el proyecto originalmente contemplaba etapas adicionales con espacios para danza, teatro y artes plásticas que no llegaron a concretarse. Desde su perspectiva, esta circunstancia refuerza la petición de conservar los terrenos disponibles para ampliar en el futuro la infraestructura cultural.
Otro de los argumentos planteados por Soto tiene que ver con la ubicación del recinto y la actividad turística de Ensenada. Consideró que fortalecer el corredor cultural permitiría ofrecer a visitantes y residentes una mayor presencia de las manifestaciones artísticas de la ciudad, en lugar de reducir el espacio disponible para ellas.
La artista aseguró que diferentes integrantes de la comunidad cultural han coincidido en la necesidad de preservar el lugar. En caso de que la asignación del terreno no sea reconsiderada, planteó que podrían realizarse manifestaciones de mayor dimensión y mantener el diálogo con las autoridades para buscar alternativas.
Soto señaló que, incluso ante un escenario en el que no pudiera recuperarse el terreno cuestionado, debería plantearse una compensación para el sector mediante mayor inversión, mantenimiento y fortalecimiento de la infraestructura cultural existente. “Respeten el lugar cultural y háganos caso”, expresó al referirse a la petición dirigida a las autoridades.
La joven cuenta también con una trayectoria vinculada a las artes escénicas. Comenzó su formación en danza clásica a los seis años y posteriormente cursó estudios artísticos relacionados con danza contemporánea, clásica y folclórica. Actualmente forma parte del Ballet Folclórico de Ensenada, mantiene proyectos independientes y cursa la licenciatura en Ciencias de la Comunicación.
Para Soto, la discusión sobre los terrenos del CEARTE representa también una oportunidad para que artistas de distintas generaciones y disciplinas se organicen alrededor de una propuesta común. El tianguis cultural planteado por el colectivo buscaría precisamente hacer visible esa diversidad y demostrar que los espacios destinados a la cultura pueden mantenerse activos mediante la participación de quienes producen arte en Ensenada.








