En un estado marcado por la diversidad cultural y la efervescencia artística, la guitarra clásica busca consolidarse como un puente entre tradición y modernidad. El licenciado Francisco Castañeda, miembro de la Asociación Tijuana Guitarra Clásica, destacó que este esfuerzo se materializa en el Festival Internacional de Guitarra de Baja California, cuya segunda edición se celebrará en Rosarito, reuniendo a intérpretes locales e internacionales.
“Lo que buscamos es traer música de concierto de calidad a diferentes comunidades y foros de la región”, señaló Castañeda, egresado de la Facultad de Artes de la UABC en Ensenada. La asociación está integrada por músicos como Esteban Peña, Justo Contreras, Gilberto López y Jonathan, todos con formación académica en México y el extranjero, comprometidos con difundir la guitarra clásica más allá de los espacios tradicionales.
El festival contará con la participación de artistas de talla mundial, entre ellos el estadounidense Jack Simo, quien recientemente realizó una gira por Francia y prepara un álbum con piezas contemporáneas como Electric Counterpoint de Steve Reich, obra emblemática del minimalismo que influyó en géneros como el rock. “Aunque la guitarra clásica no suena en la radio ni en los reels de moda, sigue influyendo en géneros actuales y mantiene su vigencia como forma de expresión artística”, subrayó Castañeda.
Los escenarios elegidos van desde el CECUT hasta espacios íntimos como el Teatro Las Tablas, donde la acústica resalta la riqueza tímbrica del instrumento. “La guitarra puede sonar como una pequeña orquesta; su técnica expande las posibilidades expresivas más allá de lo que imaginamos”, añadió.
La guitarra clásica: tradición y presente
La guitarra clásica hunde sus raíces en compositores como Fernando Sor, Mauro Giuliani y Dionisio Aguado, quienes en el siglo XIX desarrollaron técnicas que aún hoy se enseñan en conservatorios. Sin embargo, su evolución ha sido constante: del romanticismo al minimalismo contemporáneo, la guitarra ha dialogado con corrientes estéticas diversas, demostrando que no es un vestigio del pasado, sino una voz vigente en la música actual.
En Baja California, este movimiento se suma a una tradición musical que ha dado espacio a géneros populares como el bolero y el rock, pero que ahora busca abrir un nicho para la música de concierto. “La guitarra clásica no es comercial, pero sí es arte. Y el arte necesita espacios para expresarse”, enfatizó Castañeda. En un contexto donde la inteligencia artificial comienza a irrumpir en la creación musical, Castañeda reflexionó sobre la autenticidad: “La IA puede generar productos, pero no procesos creativos. El arte nace del corazón y de la disciplina humana”. Reconoció que estas herramientas pueden ser útiles en tareas repetitivas, pero advirtió sobre el riesgo de “dar gato por liebre” en la industria musical. “Si se usa, debe transparentarse: ¿lo hizo un humano o un algoritmo?”, puntualizó.
Para quienes desean iniciar en la guitarra, el músico destacó que lo esencial es el deseo, la disciplina y la perseverancia. Las manos pequeñas, dijo, no son una limitante, pues existen guitarras de distintos tamaños. “El talento ayuda, pero más importante aún es la constancia y la guía de un maestro. El camino de la música es perseverancia y amor por la belleza”, afirmó.
Un encuentro cultural
El Festival Internacional de Guitarra de Baja California se perfila como un punto de encuentro entre tradición y modernidad, reafirmando que la música clásica no es un recuerdo del pasado, sino una expresión viva que sigue evolucionando y dialogando con las nuevas generaciones. Con conciertos, talleres y clases magistrales, el evento busca inspirar a jóvenes músicos y acercar al público a una estética sonora que, aunque discreta en los medios comerciales, permanece como una de las formas más profundas de expresión artística.





