La iniciativa REDD, impulsada por Nación Verde, está transformando espacios urbanos mediante soluciones basadas en la naturaleza, una estrategia que cobra relevancia ante el aumento de temperaturas, la escasez de agua y la degradación del suelo en Tijuana. La Arq. África Arreola, directora del proyecto, explicó que este enfoque integra vegetación nativa, manejo del suelo y sistemas de captación hídrica para responder a las condiciones reales del territorio.
Uno de los ejemplos más representativos es el Talud Altum, una intervención cercana a los mil metros cuadrados que convirtió un área deteriorada en un sistema funcional de infraestructura verde. La restauración incluyó especies de bajo consumo hídrico como palo verde, olivo, lavanda, romero y plantas nativas que favorecen la infiltración de agua, estabilizan el terreno y reducen el efecto de isla de calor.
Arreola señaló que muchos problemas urbanos se originan cuando se ignora el comportamiento natural del suelo: al eliminar la cobertura vegetal o compactar el terreno, las ciudades terminan enfrentando inundaciones, deslaves y temperaturas extremas que requieren soluciones costosas. En contraste, la infraestructura verde propone retener e infiltrar el agua dentro del entorno urbano y regular la temperatura mediante sombra y vegetación, en lugar de depender exclusivamente de sistemas artificiales.
Aunque aún existen desafíos normativos y de planeación en ciudades fronterizas, la directora afirmó que los proyectos desarrollados por REDD demuestran que integrar la naturaleza en la ciudad no sólo es viable, sino estratégico frente a la crisis hídrica y climática. La organización sostiene que este modelo puede convertirse en una ruta clave para replantear el futuro urbano de Tijuana.











