El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México expresó su pesar por el fallecimiento de cuatro personas —dos elementos estatales y dos agentes estadounidenses— ocurrido el 19 de abril en Chihuahua, y extendió condolencias a sus familias, compañeros y personas cercanas. La administración federal reiteró su acompañamiento institucional a los deudos y a las autoridades encargadas del caso.
De acuerdo con la información oficial, las dos personas de nacionalidad estadounidense que perdieron la vida ingresaron al país bajo distintas condiciones migratorias: una como visitante sin permiso para realizar actividades remuneradas y la otra con pasaporte diplomático. Ninguna contaba con acreditación formal para participar en actividades operativas dentro del territorio nacional.
El Gobierno de México señaló que ni las instituciones del Gabinete de Seguridad ni la Secretaría de Relaciones Exteriores tenían conocimiento de que agentes extranjeros estuvieran operando o fueran a participar físicamente en acciones dentro del país. Por ello, se llevan a cabo revisiones en coordinación con autoridades locales y con la Embajada de Estados Unidos en México.
La administración federal recordó que la legislación mexicana no permite la participación de agentes extranjeros en operaciones dentro del territorio nacional. La cooperación bilateral en materia de seguridad —indicó— se realiza mediante intercambio de información, coordinación institucional y colaboración técnica, siempre bajo principios de soberanía, reciprocidad y confianza mutua.
El Gobierno de México reiteró su disposición de mantener una relación estrecha y respetuosa con el Gobierno de Estados Unidos, con el objetivo de fortalecer la seguridad en ambos países.









