Durante la conferencia Travestí y sidosa: drag como expresión artística y posicionamiento político, esto el pasado 13 de agosto, Axcel Reyes “Alanina” compartió una retrospectiva profunda y honesta de su trayectoria en el drag. A través de fotografías, cuadros, prendas confeccionadas por ella misma y objetos significativos, la artista abrió al público una serie de momentos que han marcado su camino: sus inicios, los retos enfrentados, las complicaciones vividas y los logros que han definido su identidad como creadora escénica y activista.
En su intervención, Alanina habló de resiliencia, identidad y acompañamiento entre disidencias, destacando cómo el drag se convierte en un lenguaje político, afectivo y creativo capaz de transformar experiencias personales en fuerza colectiva. Reflexionó sobre la importancia de reconocerse, nombrarse y encontrar comunidad en espacios donde la diversidad se acompaña y se sostiene.
La Secretaría de Cultura de Tijuana, como parte del ciclo Diversidades y disidencias, abrió este espacio de diálogo que permitió visibilizar la voz de Alanina y su aporte a la escena local. La participación de la artista drag y activista tijuanense se integró a una serie de actividades que buscan ampliar narrativas, memorias y expresiones de la diversidad en la ciudad.
En la parte final de su conferencia, Alanina enfatizó la importancia de que más artistas de la diversidad ocupen espacios institucionales y culturales. Recordó cómo creadoras locales como Anita Prince y La Muche han formado parte de exposiciones y actividades del Archivo Histórico, y celebró que estos espacios comiencen a abrirse de manera más constante. “Espero ver a más artistas en estos espacios, que también son para ellos”, afirmó, subrayando que la presencia de la diversidad debe ser continua y visible.
También habló del crecimiento del movimiento drag en Tijuana, señalando que su expansión ha impulsado el ambiente LGBT en la ciudad. Destacó que, mientras programas de drag alcanzan audiencias globales, las marchas y expresiones públicas también se fortalecen. “Ya estamos aquí, no nos van a quitar esto”, dijo con firmeza, reconociendo que la lucha tiene una larga historia y que las nuevas generaciones deben seguir ocupando y ampliando estos espacios.
Alanina describió el drag tijuanense como una mezcla propia del contexto fronterizo: una estética urbana, femenina y profundamente local, distinta a la de otras regiones del país. Para ella, nombrar estas diferencias es fundamental para no olvidar a quienes abrieron camino y para que las siguientes generaciones sepan que también pueden hacerlo. “Hay muchas más historias que merecen contarse”, expresó, llamando a seguir replicando voces, memorias y presencias que construyen la diversidad en la ciudad.
Fotografías: Mónica Peraza Ramirez e Isaías Plascencia Rosales



























