¿Ya te enteraste?

méxico

Joaquín López transforma el popotillo en arte decorativo

El maestro artesano Joaquín López Hernández, originario de Puebla, desarrolla una técnica tradicional basada en el uso de popotillo, una fibra natural recolectada en las faldas del volcán Popocatépetl, y cera de abeja, que funciona como adhesivo para fijar cada fragmento. Esta práctica, transmitida por sus abuelos y padres, lo convierte en la tercera generación dedicada al arte de cera y fibra, una técnica que se distingue por su detalle y por el uso exclusivo de materiales naturales.

Su artesanía se caracteriza por la elaboración de cuadros decorativos, donde el popotillo se corta con la uña en fragmentos finos que luego se acomodan siguiendo un dibujo guía. Con este método reproduce figuras como agaves, flores, canastas y aves, logrando composiciones que aprovechan los tonos naturales de la fibra: colores más oscuros en la base y más claros en las puntas, resultado de la exposición al calor y de las variaciones propias de la planta.

La cera que utiliza proviene de una abeja sin avispón del estado de Campeche y se mezcla con otra cera siguiendo una fórmula familiar que le da firmeza a cada pieza. Este proceso permite que los cuadros mantengan su estructura y durabilidad, convirtiéndose en piezas decorativas que destacan por su acabado minucioso.

Durante 2026, su trabajo ha estado presente en distintos espacios de Tijuana, como la Expo Artesanal Tijuana y la Expo Agave Tijuana, donde su técnica ha permitido que el público conozca de cerca un oficio que combina herencia, precisión y dedicación. Algunas de sus piezas, como los cuadros de agave, pueden requerir tres días de trabajo, dependiendo de la complejidad del diseño y del nivel de detalle que busca lograr.

Aunque no todas las personas valoran el esfuerzo detrás de estas artesanías, quienes sí lo hacen están dispuestos a pagar el precio justo por una pieza elaborada con materiales naturales y técnicas tradicionales. El trabajo de Joaquín López Hernández representa una práctica que continúa vigente gracias a su compromiso por preservar y perfeccionar un conocimiento que forma parte del patrimonio cultural de su comunidad.

A la tradición familiar también se suma Seth López Ledesma, hijo del maestro Joaquín y cuarta generación dedicada a este oficio. Explica que el aprendizaje comienza desde la infancia, cuando los niños observan a sus padres trabajar y, poco a poco, se integran al proceso. Para él, la artesanía en popotillo no es solo una técnica, sino una práctica que se transmite “de familia en familia”, hasta convertirse en parte de la identidad de quienes la elaboran.

Seth detalla que, al igual que su padre, realiza cuadros decorativos con figuras diversas. En este momento trabaja una pieza que representa una nada y un tequila, aunque menciona que la variedad es amplia: desde boteros hasta composiciones inspiradas en artistas como Simón Silva, dependiendo de lo que solicite el cliente. Dentro de la familia, cada integrante ha desarrollado una especialidad; en su caso, sigue explorando distintos estilos, mientras que su madre se dedica principalmente a la elaboración de rostros, área en la que es reconocida como “maestra” por su precisión y detalle.

Sobre los precios, Seth comenta que él no es quien los determina. “Nos regimos por la jefa”, dice entre risas, refiriéndose a su madre, quien es la encargada de valorar el tiempo y la complejidad de cada pieza. Para él, la prioridad es mantener viva la tradición y continuar perfeccionando la técnica que ha pasado por cuatro generaciones.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

mosaico