Promover el consumo del vino mexicano, acercar a nuevos públicos con los productores y mantener el compromiso social con las comunidades rurales fueron algunos de los objetivos que destacó Francisco Rubio, presidente del Comité Provino Baja California, durante la quinta edición del Festival Vino Sin Fronteras, realizada este sábado 3 de octubre en el estacionamiento del Hipódromo Casino Caliente de Tijuana.
El encuentro reunió a 40 casas vinícolas participantes, además de contar con la presencia especial de bodegas procedentes de las regiones de Livermore y Paso Robles, California. A cada asistente se le entregó una copa conmemorativa mediante la cual pudieron realizar las diferentes degustaciones y conocer una variedad de etiquetas. «Lo que buscamos con Vino Sin Fronteras es que la gente se acerque al vino, que lo conozca y lo disfrute. No necesitas ser un experto para apreciar un buen vino, lo importante es darte la oportunidad de probar diferentes etiquetas, conocer a los productores y descubrir qué es lo que te gusta», sostuvo Rubio Cárdenas.
El presidente de Provino consideró que este tipo de encuentros también permiten eliminar algunas de las barreras que se han construido alrededor del consumo de vino, particularmente la idea de que son necesarios conocimientos especializados para poder disfrutarlo. Observar sus colores, reconocer diferentes aromas y sabores, probar distintas variedades y conversar con los propios productores forman parte de una experiencia que puede comenzar simplemente por descubrir aquello que resulta agradable para cada persona. «El vino se disfruta y cada persona va formando su propio gusto. Lo importante es probarlo, conocerlo y perder ese temor que algunas veces existe de pensar que tienes que saber demasiado para acercarte a una copa», expresó.
Rubio Cárdenas destacó además el fortalecimiento que ha registrado la cultura del vino alrededor del Valle de Guadalupe, donde la producción vitivinícola mantiene una estrecha relación con la gastronomía y el turismo de Baja California. «El vino del Valle de Guadalupe se ha fortalecido muchísimo y cada vez tenemos consumidores más interesados en conocer lo que estamos produciendo en Baja California. Tenemos una región con identidad propia, con excelentes productores y con una oferta que sigue evolucionando», indicó al mencionar que encuentros como Vino Sin Fronteras contribuyen a acercar esa experiencia hasta Tijuana y permiten el contacto directo entre productores y consumidores.
La presencia de vinícolas procedentes de Livermore y Paso Robles permitió además fortalecer el carácter binacional que ha distinguido al festival y generar un intercambio entre regiones productoras de ambos lados de la frontera. «Tijuana tiene esa característica de ser una ciudad fronteriza y quisimos aprovecharla para generar este intercambio. Tener como invitados a productores de Livermore y Paso Robles nos permite conocer lo que están haciendo del otro lado de la frontera y, al mismo tiempo, mostrarles la calidad de los vinos que producimos nosotros», señaló Francisco Rubio Cárdenas, al resaltar también la vinculación que existe entre el vino, la gastronomía y la identidad regional.
Más allá de la promoción de la producción vinícola mexicana, Rubio Cárdenas destacó que Provino Baja California mantiene su compromiso social con las comunidades rurales relacionadas directamente con esta actividad. «Para nosotros es muy importante que estos eventos también dejen algo en nuestras comunidades. El Valle de Guadalupe nos ha dado muchísimo y tenemos la responsabilidad de regresar una parte a quienes viven ahí», sostuvo.










