Alejado por completo de las batallas espaciales y batuta comercial al estilo Hollywood, el reconocido escritor y dibujante de cómics Bernardo Fernández, «Bef», regresa al terreno literario con su más reciente obra, El llanto del aire, una propuesta de ciencia ficción profunda, provocadora y arraigada en las tensiones del mundo real.
Inspirado por realidades tan palpables como la desigualdad en la frontera de Tijuana, el contraste entre naciones ricas y pobres, y la memoria de su abuelo zapoteco —originario de Cuicatlán, nombre que en la obra bautiza al planeta central—, el autor utiliza la ficción especulativa como un espejo incómodo de nuestra época.
Ciencia ficción con conciencia social y raíces
Para Bef, la ciencia ficción no debe limitarse a la simple evasión. En El llanto del aire, que constituye la primera entrega de una ambiciosa trilogía gestada durante años (y dividida por sugerencia de su agente y editora), convergen temas urgentes como el capitalismo extractivista, la mercantilización voraz de los recursos y la desconexión del modelo industrial con la naturaleza.
“No tengo ninguna injerencia política en ningún lado; lo que me queda es escribir desde estas historias de precaución que dicen: ‘Cuidado, si te sigues moviendo en esa dirección, las cosas pueden salir muy mal’”, reflexiona el autor, quien reconoce que, aunque la novela es una obra de aventuras destinada al asombro, en su interior late una serie de reflexiones incómodas sobre nuestro rol en el consumo moderno y la omnipresencia de tecnologías como la inteligencia artificial.
Frente a un modelo global donde los países del tercer mundo actúan meramente como proveedores de mano de obra barata y materias primas, la propuesta de Bef se erige como una expresión literaria de resistencia y un llamado de atención ante una crisis climática que ya es una realidad palpable.
Rigor literario y personajes entrañables
Consciente de los prejuicios que a menudo rodean al género, Bef se impuso un estándar estricto: lograr un nivel literario inobjetable. El resultado en El llanto del aire requirió de un profundo proceso de investigación para sostener el peso conceptual de su universo ficticio.
Entre los personajes destaca Baxi, el ingeniero creador de la tecnología de los mecanoides, a quien el autor describe como su favorito y con quien comparte diversas inquietudes e inseguridades. El resto del elenco, detalla, bebe directamente de fragmentos de la vida real, moldeados a partir de personas que conoce y disimula con sutileza en las páginas.
Un llamado a mantener vivas las ferias del libro
Durante la presentación de El llanto del aire, el escritor también se dio tiempo para reflexionar sobre el estado de la industria y los espacios de difusión cultural, haciendo un llamado emotivo a la ciudadanía: “Invitaría a la gente a que se acerque a su feria, es una de las ferias más añejas del país, organizada por los ciudadanos y los libreros locales. Hay que mantenerla viva para que dure muchos años más”, concluyó.









