Con más de 70 títulos publicados a lo largo de un cuarto de siglo, el reconocido escritor Antonio Malpica regresa a las librerías con una propuesta profundamente metatextual: La maldita novela. Más que una simple narración, este volumen se erige como una celebración personal y colectiva del universo literario, abarcando desde los creadores y editores hasta los críticos y, por supuesto, los lectores.
En el marco de su presentación en la Feria del libro Tijuana, el autor compartió que esta obra obedece al momento vital en el que decidió «poner en el mundo un libro que celebrara mi paso por la literatura». La novela gira en torno a una peculiar obsesión: un personaje empeñado en rescatar y dar a conocer un manuscrito anónimo extraordinario —calificado metafóricamente como «la maldita novela»—, enfrentándose a la titánica odisea de lograr que sea impreso, distribuido y disfrutado.
Bajando a los gigantes del pedestal
Una de las características más llamativas de este trabajo es la inclusión de homenajes a diversos autores admirados por Malpica al inicio de cada capítulo. Según explicó, la intención detrás de estas menciones fue «bajar del pedestal» a grandes plumas de la historia para humanizarlas, conectando directamente con el espíritu de la trama.
Asimismo, el libro arranca explorando un sentimiento tan humano como complejo: la envidia. Para el autor, este pecado capital representa el motor oculto detrás de muchos impulsos creativos, reflejando el deseo constante de los escritores por alcanzar una cumbre literaria superior, en una búsqueda incesante —e imposible— de la novela perfecta.
Entre la disciplina y el cariño al oficio
A pesar de contar con una sólida trayectoria y múltiples reconocimientos, Malpica asegura que la escritura no está exenta de rigor. La maldita novela le requirió entre ocho meses y un año de trabajo, combinando la narrativa con un minucioso proceso de investigación para evitar «tomar el pelo» al lector y mantener un ritmo dinámico de principio a fin.
Al ser cuestionado sobre las presiones del medio, el autor confiesa que prefiere guiarse por el cariño al oficio por encima del talento innato. «Me pone en la silla del escritor más el cariño al oficio que el talento (…) A mí no me importa estar cinco horas todos los días picando esa piedrita», señala con la sencillez que lo caracteriza.
Un libro para los amantes de las letras
Aunque gran parte de la bibliografía de Malpica se ha enfocado en el público infantil y juvenil, en esta ocasión ofrece un texto dirigido a un lector un poco más maduro, aunque accesible para cualquier entusiasta de la lectura con la capacidad lectora adecuada.
La maldita novela no busca dejar una moraleja aleccionadora, sino más bien generar un profundo sentido de identidad y complicidad. «Me daría mucho gusto que los lectores de hueso colorado se sintieran identificados en este libro, y los que no lo son, que se sintieran invitados a algún día serlo», concluye el autor, consolidando una vez más su lugar indispensable en las letras mexicanas.










