Distintas organizaciones han instado a las empresas a mantener un mejor control sobre sus estacionamientos debido a distintos crímenes ocurridos en estos espacios en el estado.
Desde hace varios años, el Gobierno mexicano ha intensificado su discurso acerca de todas las estrategias que se están implementando para combatir la delincuencia, tanto eventos aislados, como actividades llevadas a cabo por organizaciones criminales. Si bien es cierto que se han visto algunas mejoras, la realidad es que los últimos meses estarían dejando mucho que desear.
Inseguridad en Tijuana
La situación habría llegado a un punto tan álgido que el Gobierno estadounidense no solo habría comenzado a brindar apoyo directo a las autoridades nacionales, sino que representantes del país vecino en nuestra ciudad emitieron una alerta recientemente de «potencial amenaza» a tan solo unos kilómetros, en Mexicali.
Se trata de una situación compleja que no solo pone en peligro a los ciudadanos de forma individual sino también colectiva, con el riesgo aumentando de forma exponencial en zonas de alta afluencia durante la hora pico. Este último es un aspecto importante a tener en cuenta, ya que el peligro no solo yace en la delincuencia, sino también en los accidentes viales, que estarían incrementando de forma acelerada.
Algo similar estaría ocurriendo en un lugar inesperado: los estacionamientos.
De acuerdo a las autoridades, el riesgo de estos sería tal que incluso están sancionando a aquellas empresas que no cumplan con normas de seguridad estrictas. COPARMEX Tijuana incluso se vio en la obligación de emitir un comunicado instando a las empresas a intensificar sus protocolos de comunicación y seguridad en estos espacios.
Mejorar la vigilancia en espacios abiertos
Este problema no es endémico de Tijuana, sino que se repite en gran parte del país y el mundo, siendo los estacionamientos y las zonas de alta afluencia algunas de las preferidas de los criminales debido a las dificultades que existen para detectar y responder de forma efectiva a situaciones que pongan en riesgo a la población.
Ante este fenómeno, se han desarrollado distintos protocolos que permiten prevenir y reaccionar con mayor celeridad, aumentando la prevención sobre aquellas variables que representan un peligro para los ciudadanos, al tiempo que optimizan la capacidad de respuesta de las autoridades.
Los sistemas de videovigilancia tradicional serían las herramientas más utilizadas gracias a que son más asequibles que otras herramientas. El uso de cámaras de seguridad IP también habría crecido en este tipo de ambientes debido a su mayor facilidad de instalación, compatibilidad con distintos dispositivos de monitoreo equipados con software para el análisis de imagen y sonido, y mejor calidad de capturas.
Las cámaras de tránsito, medidores de velocidad y sistemas de alerta para conductores también serían esenciales para disminuir riesgos que involucren conductores y peatones.
¿Qué pasa con los estacionamientos?
Por su parte, los riesgos en los estacionamientos son distintos, por lo que se necesitan herramientas adicionales que faciliten el monitoreo. Muchas de estas medidas incluyen estrategias tradicionales, como una buena distribución de la iluminación, barreras físicas e incluso puntos de control para vigilancia.
En el caso de la videovigilancia, los dispositivos para estacionamientos suelen contar con funciones adicionales como detección de movimiento, visión nocturna o de baja iluminación, e incluso lectores de matrículas. Muchas de estas están equipadas con inteligencia artificial para identificar rostros y analizar el lenguaje corporal para alertar en caso de actitudes sospechosas.
Algunas medidas adicionales que se están implementando en otros estados también podrían emularse en nuestra ciudad para crear experiencias más seguras para los conductores.
Un ejemplo de esto es el de Ciudad de México, que recientemente aprobó reformas para que los administradores de los estacionamientos públicos no solo se responsabilicen en caso de robos y actos de violencia, sino que además notifiquen a los usuarios en caso de contar con un seguro de responsabilidad civil que cubra daños a los vehículos.
Si bien los últimos años estarían registrando cifras auspiciosas en lo que se refiere a la disminución de la inseguridad en Tijuana y el resto de Baja California, siguen existiendo espacios públicos y horarios particulares capaces de representar un riesgo importante para los ciudadanos, por lo que la modernización de protocolos y equipos no debe salir del foco de las autoridades.







